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Mostrando entradas de 2022

Dos besos antes de besarnos

Dos besos antes de besarnos ya no es suficiente. Mis manos van al ritmo de la hipertensión, antes de la caricia imperfecta. No sé si la amaba antes de que existiera, o mi existencia ha comenzado desde que no puedo dejar de amarla. "Aunque seas real, sos la mujer más bonita que me he imaginado nunca" No sonríe, llueve luces, es un campo minado de gemínidas. A veces temo enamorarme de mi voz cuando repito su nombre. Y me da miedo que después de ella ya no sepa qué hacer con el silencio No existe el después luego de ella, ella es para siempre. Abre suavemente las piernas como quién tiene las llaves de la puerta de un bar. Es curioso que para conocer la sed verdadera haya que ponerse de rodillas. Sus dedos inventan melodías en mi pelo y gime en verso sobre mi asfixia momentánea. Más profundo que el amor, mucho más lejos, que el coger vulgar que dicen los que cogen, cien esquinas más allá de los placeres, en la calle del deseo, por el atajo que lleva exactamente al paraíso. Allí e...

Abracadabra

Intento observarte desde la frialdad del diálogo, procuro escucharte mientras tus labios se mueven, ignorar que la humedad de tu lengua apagaría la sed de mi boca. A veces fijo la mirada lejos de tu rostro, en un punto perdido; temo que mis ojos te cuenten lo que mi voz no sabría. Luego, casi al azar, hallo tu cintura en mitad de la nada y apuesto media vida al rojo de tus pómulos, al impar de los lunares de tu cuello. Alguien me dijo que la suerte hay que buscarla, pero olvidó mencionar qué hacer cuando la encontrás. Tus palabras siguen danzando por toda la habitación, tropiezan con mi silencio, resbalan con esta torpe manera que tengo de escuchar lo que no oigo. El destino es un crupier al que le tiembla el pulso, e intento adivinar la próxima carta. Supongo que es de corazones, pero desconozco si mayor o menor a la cantidad de suspiros que guardo por si me rozas antes de marcharte. Invierto toda mi fortuna en asentir con la cabeza, coloco una mueca para que en mi sonrisa no intuyas ...

Raigambre

Dormíamos entrelazados y doy fe de que no nos llevaba a ello ni la lujuria ni la novedad. Lo hacíamos más bien por el placer de la correspondencia de los cuerpos aun en medio del sueño. Está visto que ciertas armonías superan las limitaciones que impone la conciencia y estoy próximo a decir que también sobrepasan la materia. El caso es que dormíamos así. Mi brazo alrededor de su cintura; su pierna derecha sobre mi pierna, mi pierna izquierda deslizada bajo el medio cuerpo de ella; el brazo de ella alrededor de mi cuello; mis dedos inconscientemente jugando con su oreja; sus dedos acariciando mi pelo. La costumbre nos empujaba a extrañas complicaciones, porque las caras, por ejemplo, que debían estar muy cerca. Necesitaban también cierto espacio abierto para la respiración y aunque nuestros alientos se mezclaban. También buscaban aire, Empinando la cabeza, deslizándola hacia abajo. Las interferencias del sueño modificaban la postura pero no el empeñoso deseo de íntima comunicación.

Matemáticamente doloroso.

Me dejaste contando contra la pared. Un fracaso, dos fracasos, tres fracasos, cuatro fracasos. Estaba pensando en lo que dijiste sobre el muro sostenido por mi cara. Y sí, es menos pesado que tus mentiras. Y como soy un pelotudo, porque aparte de ser poeta, también soy un pelotudo, y para serte sincero no me falta mucho para usarlo de sinónimo. También pensaba en como volar de la luna de mi noche al sol de tus mañanas. Y hablar de la lluvia, hasta que sea música. Y si no llueve, lloraré como un valiente para mojarte los ojos, porque a veces el mar también cabe en una lágrima. Cinco fracasos, seis fracasos, siete y ocho y nueve. Lámparas violetas y una bañera para cinco por si pinta una orgía entre mis manos y las tuyas. Por si al muelle de tu espalda lo tengo que nadar con mis pupilas. Por si tengo que naufragar en la isla de tu pubis. Te voy a escribir frases de amor en la página sesenta y nueve de todos los libros que empieces y que vas a tener que terminarlos otro día porque viste c...

Pictures of you - The Cure

I've been looking so long at these pictures of you That I almost believe that they're real I've been living so long with my pictures of you That I almost believe that the pictures are all I can feel Remembering you standing quiet in the rain As I ran to your heart to be near And we kissed as the sky fell in, holding you close How I always held close in your fear Remembering you running soft through the night You were bigger and brighter and wider than snow You screamed at the make-believe, screamed at the sky And you finally found all your courage to let it all go Remembering you, fallen into my arms Crying for the death of your heart You were stone white, so delicate Lost in the cold You were always so lost in the dark Remembering you how you used to be Slow drowned, you were angels So much more than everything Hold for the last time then slip away quietly Open my eyes, but I never see anything If only I'd thought of the right words I could have held on to your heart I...

Amor acumulativo.

Tal vez no debí haber posado mis ojos en vos, yo soy de esos que se enamoran tres veces al día, cuando me veo cara a cara con otro universo. Y ahora lo vuelvo a hacer cada vez que te veo venir. Ya van dieciséis en una hora. Sos como una de esas actrices que consiguen con su belleza que te acabes olvidando de la trama de la película. Yo te miré e ignoré por completo el resto de mi vida. Tan apretada a vos misma que casi podía considerarse un milagro que no te rompieras en la siguiente pisada. Tanta curva en tan poco espacio que incluso antes de acercarme un metro ya me había destrozado contra el barral de tu cintura. Y ya van veintiuna. Has conseguido con tu presencia que vuelva a sentirme partícipe del género masculino. Tan común como el carnicero de la esquina, tan sátiro como el viejo de la barra del bar, tan imbécil como el chico adicto a los abdominales, tan obsceno como ese casado que gira para escanearte, para poder luego pensar en tu culo mientras le dice a su mujer que gima más...

Una condena con alas.

El día que te conocí supe que los pretextos  para no enamorarme  se me habían terminado.  No digo el día que te vi,  porque eso es algo muy distinto.  La diferencia entre ver y conocer  radica en que para lo primero  hay una consecuencia de atracción física  y para lo segundo se genera  una atracción más fuerte y profunda,  espiritual.  Así que me enamoré de vos  cuando te conocí,  si bien no del todo,  por lo menos lo suficiente.  Fue el mismo día en que deje  de buscarle el sentido  a muchas cosas porque comprendí que,  por mucho que uno intente evadirlas,  hay personas que llegan  con el propósito de cambiarte la vida.  Y es inevitable.  Puedo diferenciarte del resto de mujeres  si me miras de la misma forma  que haces para detener el tiempo.  Muchas intentan imitarte en vano  (lo sé, las he visto),  y es que lo más bonito de conocerte  es saber ...

Irracionalmente razonable.

1 - Por lo general las cosas van mejor en la cama cuando dejas de asociar la palabra puta con un precio. 2 - El destino es la palabra trampa. Las mismas que te alaban al encontrarte, son las mismas que te culpan cuando se van. 3 - Hay preguntas estúpidas: ¿ Me querés como el primer día? ¿ Pensás en mí todo el tiempo? ¿ Le miraste el culo al flaco ese? Te van a mentir de todos formas, deberías al menos no ponérselo tan fácil. 4 - Es totalmente necesario que tu espejo y sus ojos no estén del todo de acuerdo y siempre sientas más felicidad cuando la miras a ella, que cuando ella te mira a vos. 5 - Si cuando te caes en lugar de acostarse con vos te levanta, se llama amiga. 6 - Alguien cuyo propósito es cambiarte a su antojo, jamás lo hace para quererte más a vos, si no para quererse ella dos veces. 7 - Puede ser cierto que la ignorancia en el amor de cierta felicidad pero suele ser mejor estar triste que ser felizmente estúpido. 8 - Sabes cuánto necesitas a alguien de verdad, cuando a su a...

From Germany with love.

Me gustan las mujeres que saben que con su humedad debajo del ombligo pueden mover todo su alrededor, las que usan las tetas como argumento y nunca como reclamo, las mujeres que callan cuando tienen demasiado que decir y hablan cuando tienen demasiado que callar. Por esas y por otra multitud de razones, cada vez que la germana ponía mi nombre en su boca, yo movía la cola como un perro abandonado que esperaba la caricia que lo hiciera sentirse útil. Por aquel entonces, no hace mucho, yo estaba enfermo de nostalgia y era en sus caderas amplias como abanicos abiertos donde encontraba el medicamento para anestesiar los vacíos. De hecho fue allí, en los jardines del cielo de su boca, donde morí y reencarne otra vez en el oficio de poeta. - No me gustan los poetas, los poetas mienten todo el tiempo. Decía sin clemencia. - ¿Y los jardineros? Preguntaba yo. - Menos aún, se creen que el amor es una flor que hay que regar y mimar, a la mujer o te la coges de vez en cuando o corres el riesgo de q...

Amar al amor.

Amar es poder sentir a la persona  indicada tan cerca de ti a pesar de haber cientos de miles de kilómetros en la distancia. Amar es el más preciado regalo del corazón. Son sentimientos llenos de alegría, ternura, pasión y romance. Amar es no importar distancias si no más bien es sentirla a tu lado a la mujer amada. Es sentir estremecimiento en el fondo de tu alma, sentir como tu corazón se acelera cuando contemplas sus fotos. Eso es muestra de que ella habita en tu corazón, alma y sobre todo existe  en el pensamiento a toda hora. El amor se asemeja a un día de sol con un bello resplandor de oriente a poniente. El amor es como un hermoso jardín en días de primavera. Donde las plantas florecen y se escucha el cantar de hermosas aves. El amor es el sentimiento oculto que brota en el momento menos pensado. Pero cuando se expresa es imposible retroceder. No sé puede dejar de amar a la mujer que está dentro de tu corazón, pensamiento y alma. Es un sentimiento imposible de borrar. ...

Ni vuelo ni floto, solo caigo.

Yo no sé de pájaros, tampoco conozco la historia del viento. Pero creo que mi soledad debería tener alas. Antes no volaba, solo flotaba, y era cuando vos me mirabas. No sabes lo alto que llegaba. No sabes lo que dolió la caída. Solo me hacías flotar, nunca me enseñaste a caer. Dicen que cuando caes tenés que rodar, para salvarte y no morir. Yo hice todo lo posible para perecerme a una jabalina, pero sin punta. Claudique contra lo irreal y todas mis personalidades se hicieron una. Y hubo un orgasmo destructivo, de esos que crean ciudades después de destruirlas con la fuerza de un eco. Uno de mis pedazos dio contra tu sonrisa macabra. Aunque no lo creas, murió por segunda vez. Y ahora escribo desde lo descabellado, un lugar donde creo que estamos los muertos. O tal vez, si tengo suerte, todavía estoy cayendo, desmayado por causa del terror. Y todo esto no es mas que un sueño abrazado a una pesadilla para no caer solo. Ves, ni mis sueños tienen alas, ni en ellos puedo volar, o al meno...

Descompuesto.

Escupo y vomito sobre los recuerdos, los hago trizas, los emancipo. Les doy puntadas con un sable chino, y los cocino en leche tibia. Maldigo la tercera persona del plural, maldigo las personas de tu círculo. Maldigo esa pequeña esperanza, la que aún siento que corta. Mi cabeza vibra, más que la puta teoría de cuerdas. Y no necesito veintiséis universos para demostrarlo, me basta tu sonrisa. Me sigo cayendo en el pozo, me agarro de raíces de odio. Vivo, porque mis voces me lo piden. Porque la gente lo aclama. Respiro algo de polvo, me ensucio la boca con barro, mastico mi ego y me lo trago, sabe a tus partes rosas. Hoy eyacule un "te amo" en el medio de una paja con odio. Sentí el calor de tu saliva. Todavía no me acostumbro a coger sin pensar que te engaño.

Amar de otra forma.

Dejame amarte así, con el silencio de mis labios, para no decirte cuánto me gustas, y no inquietar tus sentidos. Dejame amarte así, con la ceguera de mis ojos, para no ver dónde estás, y provoques mis antojos. Dejame amarte así, con la sordera de mis oídos, para no escuchar tu voz, ni de tu corazón los latidos. Dejame amarte así, en esta habitación oscura, en esta soledad que está conmigo, en la danza erótica de mis sueños locos, en este deseo que es locura, y amanecer abrazado contigo.

No pido mucho o amor minimalista.

NO PIDO MUCHO. Alguien a quien abrazar para dormir. A quien enroscarle las piernas si hace frío. Desatarnos los cerebros con charlas de madrugada. NO PIDO MUCHO. Alguien que me sostenga si estoy triste y me diga "TRANQUI, todo va estar bien". Alguien que me bese con los ojos cerrados que me elija todos los dias por sobre el resto. NO PIDO MUCHO. Que me quiera con la verdad pero no me mate con una mentira. Alguien que se juegue por mi. Que tenga bien en claro lo que quiere conmigo. Que no me de cariño de a trocitos para despues romperme el corazón en mil pedazos. NO PIDO MUCHO. Quiero a alguien que tenga para dar lo mismo que yo. O parecido. Alguien que me cuide y se deje cuidar. Que no le de miedo decirme "TE AMO". Que le encante caminar, PERO JUNTOS. NO PIDO MUCHO. Y si esto te parece mucho, que poco tenes para dar.

Suprema.

Levantas la vista y el universo cae rendido a vos, y los simples mortales le seguimos, como queriendo imitar al universo titánico sin darnos cuenta que es solo uno mas de tus súbditos inconscientes. Y aunque lo hiciéramos conscientes, el universo y los mortales, creo que estaríamos mas a gusto. Nunca un esclavo adoro tanto a su ama. Desde el primer momento que te ame ya no te pareces a nadie. Te has convertido en una singularidad, Que ni siquiera lo he logrado conmigo mismo. Podria coronarte y sentarte en el trono de las estrellas del sur, y aun así no lo creería suficiente. Cada vez que pienso en agasajarte, me quedo corto, como si todos los adjetivos del mundo no alcanzarán para rodear tu belleza despues de lanzar esa mueca de sonrisa contra mis ojos.

¿Qué hace una chica como vos en la sonrisa de un tipo como yo?

Qué bonito resulta despertar con tu nombre en los labios, con la caricia más reciente, con la sensación de traer tu mirada clavada debajo de los cerros que hay en mis cejas. Me haces demasiado bien y me resultas una extensión de mi mano que escribe de mi memoria que se inventa sueños acolchonados y luceros de luna. Te dibujo bien cerquita del pecho, te traigo adentro a gritos de euforia para decorar el sentido, motivo que me mantiene caminando.

De luz y fuego.

Me di vuelta y había fuego, de esos que no se sabe cuánto quema. Para calcular su temperatura envíe una sonda a sus ojos. Se pulverizó sin siquiera tocar un átomo de ella. Luego hubo fuegos artificiales, e interconexiones galácticas. Se fundió en mi al ritmo de la música y como si el mundo recién se hubiera creado, inundaron los mares todas mis costas. Su piel es una nube lavada en vívere, casi que ni existe si no le prestas atención. Sus ojos gritan de magia y en un abracadabra me devolvió toda la sonrisa y el alma. Verla caminar es como ver el péndulo del reloj más bello del mundo, hecho de algún metal todavía sin nombre. Su risa conquista países donde las postales son cualquier playa donde ella pise. Ha detenido el tiempo, justo en el momento que decidió iniciarlo. Su lengua es un atardecer constante, nunca se sabe cuando la abarcara la noche. Esa que no tiene un límite,  como su tormentosa boca. Me ha dejado perplejo ante el aleteo de sus pestañas, cada vez que parpadea se crea...

No estoy roncando, suspiro fuerte.

Tendría que haberme hecho el muerto cuando te vi llegar y no mirarte como miran las tortas de las vidrieras de las panaderías las señoras con diabetes. No se puede ser tan bonita con pantalones cortos y zapatos de esos que esquivan el ruido en callejones oscuros. Me miraste y acomodaste todo tu cuerpo hacia el glamour y creaste una pasarela donde halagan en francés y reinventaste de nuevo la moda en una baldosa. Cuando te soltas a bailar haces parecer a cualquiera que trate de bailar cerca tuyo a un animal sin cabeza que perdió por completo el sentido del equilibrio. Tenes una trinchera tan férrea de monosílabos que ninguna de mis frases logra nunca atravesar la línea que separa el silencio del diálogo. Es tan absurdo mover la lengua fuera de tu boca. Por eso callo, por eso escribo desde esta voz sin decibeles para que me escuches con los ojos. Y no, no se puede tener tantos argumentos en tan poco espacio, si fueras una película en un cine la gente se volvería loca. Habría paquetes de ...

Diez mandamientos.

1 OBVIO Cuando nació su madre ya sabía que era una hija de puta. 2 UNA NIÑA INTELIGENTE La primera palabra la dijo al año y fue papá a un desconocido. Era inteligente, al fin y al cabo podía ser cualquiera. 3 FROTAME Y YO CUMPLO TUS DESEOS A los seis años soñaba con ser astronauta. Cuando cumplió diez solo quería ser veterinaria. A los dieciocho lo único que quería es ser mía. No iba a ser yo el que cagara todos sus deseos. 4 CINEFILO Tiene la sonrisa de Julia Robert en Pretty Woman, Las piernas de Salma Hayek en From Dusk till Dawn, el descaro de Sharon en Basic Instinct, el culo de Jennifer en la película que se le antoje, los ojos de Nicole, las manos de Kim, el vientre de Demi. Y si conseguis que llegue al tercer orgasmo te hace pochoclos con la boca. 5 TE LO JURO Yo, soy su único defecto. 6 SUPERPODERES Si queres ser invisible, basta con que vayas con ella por la calle. 7 NO TODO ES UNA CUESTION DE LENGUA Sabe decir te quiero en tres idiomas, el nuestro, el del silencio y en orgas...

No es apetito, es hambre.

El deseo no es algo que quepa en un bolsillo.  Que podés guardar en un cajón.  Que podés olvidar como un cumpleaños.  El deseo crea violadores y suicidas.  Partos no deseados y maridos cornudos.  El deseo roba anillos de dedos anulares  con la misma eficacia que el amor los coloca. El deseo no se puede pactar. Es una guerra contra uno mismo  donde siempre gana la sangre. El deseo es mirarte  y donde todos ven una sonrisa  yo observar fuegos artificiales.  Es subir mis ojos por tus piernas  hasta donde me permite tu pollera  y bucear imaginariamente entre tus muslos  aprovechando un suspiro como racha de viento.  Es verte vestida de negro y que brilles,  que te vayas y que tu bendita luz  siga parpadeando en mi cerebro  como las luces de un puticlub. El deseo no es masturbarme pensando en vos,  es pensar en vos y tener que masturbarme. Es verte en el rostro de cualquiera,  olerte a kilómet...

Por si acaso

Si tus manos se olvidan de salvarme del precipicio, si tus dedos se han cansado de desatarme la vida, si a mi nombre lo has anclado al fondo de tu garganta, si tu lengua ya no sabe el sabor de tus orgasmos. Si tus dientes ya no quieren tatuarme tu sonrisa, si tus ojos ya no ven más allá de lo que miras, si tu pelo y mi almohada se recuerdan con nostalgia, si el color de tus zapatos ya no es el de mis sueños. Si tu piel es traducida a un idioma desconocido, si en tu forma de callar solo encuentro más silencio, si tu odio y un portazo no me dicen hasta luego, si tu amor y una caricia no prometen para siempre. Si tus piernas no se abren como flores en el campo, si en el vaho de tus suspiros no coloco nuestros nombres, si tus muslos no reclaman que arrodille mi deseo, si tu culo ya no incita que le escriba al equilibrio. Si tus pies y mi camino se han llevado la contraria, si un prohibido te censura y un perdona te conmueve, si los charcos no reflejan la verdad sobre la lluvia si un paragu...

Pensé en vos y salió solo.

Escribir es una fuga de mí mismo. Mirar a los ojos al suicidio y dar un paso hacia atrás en la cornisa. Escribir es el espejo donde puedo aguantarme la mirada, la foto que no me importa que veas, la piel que no me asusta que toques. Escribir es descoserte por el pecho, ponerle alas al odio, hacerte volver a la infancia por aquel recuerdo feliz que olvidaste. Desnudar la distancia de excusas e imposibles, desenterrar a los muertos con el abrazo que adeudas y asesinar al olvido una y otra vez hasta el recuerdo. Escribir es lo más cerca que puedo estar de tus labios, lo más lejos que puedo estar de mí mismo, lo más vivo que puedo estar de la muerte. Pero sobre todo escribir es tenerte acá, aunque vos estés allá. Por eso escribo, porque en cada párrafo, palabra, letra e incluso en algún que otro acento, veo tus grandes ojos mirando los míos. Y tengo un día más de vida.

Me juzgaste la tapa.

Podrías pensar que tengo razones suficientes para querer cogerte, que la amabilidad de mis palabras es el disfraz atípico de lo perverso. Imaginar también que este ímpetu en subirte la autoestima, conlleva consigo el deseo de querer bajarte la tanga. Puedes sospechar incluso que contigo mi lengua se está moviendo siempre en el lugar equivocado. Que al fin y al cabo soy un hombre. (Esa maldita etiqueta) Y tú eres tan bonita que todavía no me creo que no haya una ciudad con tu nombre. Que cada vez que descruzas las piernas sube la marea y hay un naufragio del que no quiero salvarme. Y tienes esa pose imperfecta, entre la ingenuidad y el descaro, entre lo cotidiano y lo irreal, que consigue hacer terrible todo aquello que está lejos de ti. Puedes tener el total convencimiento, de que cada adjetivo lleva implícito una miga de pan para no perder el camino hacía tu boca, que cada verbo es una pista de hielo para hacer que resbales lentamente y tu caída y mi mano parezcan una más de nuestras ...

Cuando escribo en voz alta.

Hay quien llama distancia a la falta de deseo, quien usa la palabra platónico para camuflar su cobardía. Hay quien mantiene el silencio por temor a lo que salga de su garganta, como un nombre que ya debería haber olvidado. Están los que se escandalizan con ciertas palabras, concha, pija, coger, semen, como si su existencia estuviera basada en el acto de frotar dos piedras. Están los que piden la verdad a gritos ignorando estúpidamente que jamás podrán soportarla. Los que piensan que al tener esa ingrata habilidad de saber pedir perdón sin despeinarse ya les da todo el derecho de poder hacernos daño. Los que hablan de imposible por que no fueron capaces. Los que llaman soledad a la incapacidad de estar con alguien. Los que dicen te amo mirando a los ojos porque en ellos ven su propio reflejo. Esos seres perfectos que culpan al destino de sus errores y llaman intuición a cada acierto. Esos que piensan que tener orgullo es más importante que tener a alguien. Ustedes que se han quedado con...

Ser feliz.

Tomé su mano y le dije, ser feliz es un intento. No te ofrezco el paraíso, tan solo buenos momentos, compañía en la tormenta, un refugio para el viento, raíces para el futuro, caricias y sentimientos. Un hombro para llorar, abrazos para el lamento, destino para tus ojos, miradas en el silencio. Una canción compartida, entre sonrisas y besos, mis pasos, un horizonte, bellas mañanas y el cielo. Un caminar decidido, un hogar y mi desvelo. Si desplegamos las alas, si comenzamos el vuelo, el destino no está escrito, tal vez sea nuestro tiempo. Tomé su mano y le dije, con profundo sentimiento, la vida es un desafío, y ser feliz un intento.

Entre paréntesis.

Entonces se desnudó y donde ella aseguraba que sobraban kilos yo juré que le faltaban besos. Podríamos haber hablado del frío a tres metros de distancia, ignorar tiritando de deseo cuantos veranos nos caben en los brazos. Coser enero en el marco de la puerta e intentar descifrar en el vaho de los suspiros, si nombrarnos nos sabe como un beso en la boca. No he llegado a saber el verdadero significado de la sed hasta no sentir sus manos acariciarme la nuca. De rodillas el cielo queda a la altura de la lengua. Sus muslos se abren como quien abre un paréntesis, como quien cierra un pasado. Podríamos habernos sentado a hablar de la lluvia, observar con la inocencia perdida nuestro reflejo en los charcos pero decidimos ser los dueños de la próxima tormenta. Desnuda parece una playa donde naufragan las islas. Gime y toda la habitación baila como si tuvieras en la garganta los acordes de mi vida. Como si la música no existiera sin su boca. Traduzco sus suspiros al idioma del deseo y toda mi ex...

Huir.

Debería huir lejos, más lejos, mucho más lejos de lo que mide un recuerdo eterno. A algún pueblo perdido que no sepa lo que se siente al pronunciar tu nombre. A un lugar sin paisaje, ni veranos, ni chicas lindas que te observan con la crueldad de quien añora algo. A un mundo donde nadie se pregunte, que fue de aquella diosa casi perfecta que paseaba conmigo de la mano. Debería correr hasta que el sur no sea más que norte y anochezca antes en tu cintura que en mis ojos y la poesía olvide por completo los versos que le debo aún a tu boca. Amanecer desnudo en cualquier cama que nunca haya gozado tu aroma, abrirle las cortinas a mi vida y que un paisaje con tu dulce ausencia me garche en mi postura mas sumisa. Debería de marcharme de mi mismo, de ti, de mi familia, de mis "amigos", de tu cabello al viento siempre suelto, de tu no sé, de mí ojalá, de tú otro día. De la canción aquella del suspiro, de tú quiéreme algo más o no lo siento, de mí no saber odiar lo que te quise. Deberí...

Cartografía.

Por eso es mi mundo,  porque siempre que yo la amo mucho, se vuelve geografía. Y obviamente no puedo decirle lo que me gustan sus tetas, así tan bruscamente, porque si se lo hago a ella, a mi mundo, se le tuerce el labio de abajo como si sólo supiera respirar hacia dentro y yo tengo que besarla por miedo a que se ahogue. Entonces le cuento lo que me gustan esas dos montañas que le crecen alrededor del corazón y que justo debajo del ombligo tiene una ciudad que se llama lujuria. Y es cuando el labio de arriba es el que se abre y el de debajo lo acompaña como si bailaran un tango con esa lentitud tan bella que parecen escapar de su garganta doscientas cincuenta y siete mariposas de todos los colores, y yo me poso en su boca y me las trago todas, hasta que en mi vientre el amor me vomita por dentro. No saben lo bello que París le habita por los piernas, y yo ceno allí tan relajado mojándome la barbilla, y lo hermoso que es poder lamerle la puntita a la torre Eiffel y hablar francés si...

Rock de los gemidos.

Le levanto la pollera. A veces la música me calienta. El rock de los gemidos es mi preferida, ah..ah...ahah...ahahaha.. La mujer que no te engaña en la intensidad de sus gemidos jamás lo hará en la profundidad de sus palabras. Luego cuando de su boca estallan mil libélulas, y ella se dobla como una gimnasta china, yo me chupo los dedos y bajo lentamente con mi lengua a buscar los peces de colores que le habitan bajo el ombligo. Es oceánica, lo prometo, tiene dos delfines voladores en los pechos Flip y Flop se llaman, Flip es más cálido, más grande, más mío. Flop es celoso por eso ahora lo lamo hasta que brilla, luego ella, la sirena de los desiertos de mi alma me agarra la cabeza y otra vez me invita a ver el mar pero a la inversa, de dentro hacia fuera. —Cogeme como si no me quisieras —Me implora. Yo me saco el traje de poeta y veo cuanto amor le cabe en la boca. De una acrobacia se me sube encima, me lame, me muerde, me traga, dibuja un mapa con sus uñas rosas donde todas las direcci...

Todo es aburrido sin ti.

Caminaré descalzo hacía a ti, para reconocer mis huellas si tengo que volver. Te pediré disculpas como quien pide un cigarro. Es tan aburrido dejar de fumar. Es como decirle a la vida -Bueno, tendré cuidado. Yo no quiero tener cuidado. Es tan aburrido tener cuidado. Lo bonito de los abismos es que luego no hay nada. Quiero decir que está el paisaje pero después del paisaje, una vez entras en él, formas parte de él, no hay nada. Si no me crees lánzate, verás que no te miento. Nunca le menti a tu ausencia, porque le puedo decir la verdad sea cual sea. La verdad nos hará libres. Aunque sinceramente, tampoco me importaría que me hiciera esclavo, si tú tienes las llaves de las esposas. No importa si no me perdonas, prefiero dolerte a que me olvides. Olvidar es tan aburrido. Tan cruel, como arrancarle páginas a los libros. Antes de saber si era mejor contarte secretos o lunares ya había perdido el equilibrio. Caer es tan aburrido si no me levantas. La mayoría de los que le tienen pánico al s...

Cada vez que te veo termina lloviendo.

Podría haber salido el arcoiris que yo,  no hubiera visto más que el brillo de tus ojos.  Recuerdo que era marzo.  Yo había dejado de cumplir años para no molestar a mi ego.  Te habían crecido las pestañas más allá de la cordura.  Ahí cabían todas las promesas.  Seguramente yo dije un para siempre después de un beso.  Y tú le pusiste nombre a nuestra primera hija,  antes de la quinta despedida.  Nunca fue tan cómodo un banco de piedra  si tu estabas a mi lado.  Nunca una canción superó tu risa.  Nunca me tembló tanto el alma,  como cuando atravesé por debajo de tu blusa,  aquel acantilado de tu pecho.  Luego la vida se nos hizo grande,  dejamos el amor aparcado y pensamos que la felicidad,  no podía depender del otro, sino de uno mismo.  Nos equivocamos.  No hemos dejado nunca de equivocarnos pero supongo  que ningún error duele igual que el primero.  Tú con aquellas pecas diminutas ...

Te cuento algo.

Hoy te hablaré del ego, no de las esquinas dobladas de las hojas, ni del matorral que crece sin permiso detrás de la casa donde vives. No te hablaré de que fumo dos atados de puchos al día porque me faltan tus besos. Yo no voy morir de cáncer, lo haré de amor pero explícale tú eso a cualquier médico de cabecera. Sobre todo te hablaré del ego. El ego querida, es un espejo mentiroso, un amigo de verdad, un exnovio con nostalgia. Recuerdo cuando miss universo dijo en una revista que la belleza estaba en el interior, te juro por mi vida, que pensaba que se iba a desnudar en la siguiente página pero no, la muy cínica lo decía en serio. Del silencio solo puedo declarar que solamente ha conseguido inquietarme cuando eras tú la que no hablabas. Pero hoy únicamente te hablaré del ego, no de los cordones de la vereda donde tropiezan mis sueños, ni del verbo capaz de detener tu reloj de pulsera. El ego no es sinónimo de maniquí, tampoco sale en los anuncios de perfume, no habita en las canciones ...

Nabokov murió, sino te hacia una saga.

La primera vez que la vi jugaba con la mirada enfocada a mí, mientras dos hombres que le doblaban la edad desvirgaban mentalmente su inocencia. Y lo sabías  y en tu sonrisa se veía porno de dibujos animados. Y es que eres ese tipo de chica que aparece en las noticias de la tarde secuestrada, violada y lanzada a un descampado cualquiera donde las moscas se anotan luego a la fiesta de la carne. Pero a ella, a ella no la toca ni el aire. Ayer te vi de nuevo, sin ti nunca ha sido verano, aunque el calor derritiera los abanicos de las ancianas de la calle donde vivo. El verano solo empieza si me miras. Una mujer con todas las letras, pero mantienes esa mueca de niña traviesa que mutila a las barbies y se ríe, Aunque las matemáticas me aseguran que hace tiempo que desvestirte en mi cerebro ya no puede considerarse un delito. Y es que no sabes la multitud de hijos nuestros que han sido remolino antes de piel dejándose engullir por el desagüe. Ayer te vi, si, deambular descalza por lo plat...

No escribo todo lo que siento ni siento todo lo que escribo, pero me siento cuando escribo.

Lo que realmente mantiene vivo al amor es el miedo, el miedo a perderlo, cuando ya no hay miedo, tampoco queda amor. Sobrevive el cariño claro, ese animal de orejas enormes que se revuelca por el suelo y ladra cuando quiere un hueso. Y es que estar enamorado es la única enfermedad que se cura con el contacto físico. La primera vez que dices te amo, te condenas sin saberlo a reiterarte el resto de tu vida, hasta que las propias palabras pierden su verdadero significado aunque que le cambies el idioma. Es triste pensar que los bares de putas se llenan de hombres que han dicho te amo esa misma mañana. La fidelidad es como lanzar una piedra al mar y esperar sentado a que flote. El océano está repleto de barcos hundidos que pensaron que podían navegar felizmente y chocaron con esa roca que todos lanzamos alguna vez jurando en la existencia del para siempre. Pero cuando se acaba el siempre, comienza el nunca. No somos más que el estribillo de una canción de verano que recordamos entre la nos...

Los deseos no se conjugan conmigo.

Le he robado otro año a la muerte,  no he soplado las velas,  todo el aire que me debo es un suspiro. Hay un sobre azul en la mesita de luz lleva tu nombre impreso en el remitente, no tiene dirección, ni me hace falta, quizás vas a pensar que lo exagero pero te encuentro siempre en la nostalgia. Ayer llevabas pollera por ejemplo, las piernas un refugio, el corazón estrecho. Una vez me dijiste cogeme así muy bruscamente, como quien pide lluvia en el desierto y yo te hice el amor como un idiota, a veces se me olvida no quererte. Luego te lleve a tu casa y tu te fuiste más lejos. La chica de la tienda de la esquina, me dio 29 años, hoy es mi cumpleaños he confesado, ella con el escote en la mirada me ha invitado un helado de vainilla yo que me conformé con su sonrisa. Y que a la vainilla la de comer cuando te conocí a vos. Quién quiere vainilla habiendo tantos sabores. Quisiera hablarle al yo de mi infancia, decirle que el amor no es para tanto, que va de los besos a las manos de...

Aunque sea tarde.

Si vas a volver tarde deberías traer al menos tu mejor sonrisa, esa que pones después del orgasmo, o la que usaste para enamorarme, cuando dejé pasar tus chocolates, tu crema protectora, tu champú y tu culo, por delante de mi sed y de mi hambre, en la cola de aquel local cuyo nombre me recuerda que aún existes. Deberías tal vez de volver tarde dejarte el pelo suelto y en el cuello, ignorar cualquier perfume que me prive de poder oler tu piel como es debido. No traer en tu dedo algún anillo que delate que tu amor llego a otro puerto, ni tampoco ropa cara, tu ya sabes, que se arranca antes la ropa que el suspiro. Y quizás solo quizás también debieras, no venir con palabras diferentes, que tu acento no parezca que te fuiste, que tu lengua no me hable con los ojos, que no sepan a promesas los me quedo, ni a distancia los me voy a despejarme. Que tu voz sea la misma que otras veces me robó toda la mía y el aliento. Deberías olvidarte las disculpas, los no sé, los tal vez, los por si acaso, ...

Lo importante, por no decir lo urgente.

Lo importante es ser injusto con el mundo, esa amnesia que sucede con los besos, que te olvides de la guerra en Palestina, de las bombas en Irak, de la pobreza, lo importante es que no exista el noticiero, que su boca te parezca el fin del mundo...

No "sabo"

No sé cuántas estrellas fugaces son necesarias para cumplir un deseo, ni cuánto amor es capaz de soportar un gato. Desconozco a qué velocidad debe viajar el viento para que tu falda se convierta en bandera de mi vida, o a qué ritmo crece el pasto del jardín de tu casa. Sé en cambio que cuando te ríes daría más de lo que tengo por ser el culpable, o que el lunar de tu cuello parece una isla donde náufrago a conciencia. Sé que hay mas de mil suspiros desde mi hogar a tu timbre. Ignoro cuántas lágrimas son necesarias para llenar un vaso de agua, con cuántos besos sinceros se contenta una madre, desconozco a qué hora un poema puede recitarse en voz alta, o qué mentira usar si tu nombre se me escapa mientras duermo. Sin embargo sé que tu vientre  se parece al paraíso, que no pospones la alarma, que nunca sueñas con hombres, que tienes cuando caminas el ritmo tan aprendido que he inventado canciones desde tus pies a tu nuca. Y a veces las tarareo hasta que puedo olvidarte. No tengo ni id...

No soy el mismo.

No soy el mismo que se marchó una vez. Ahora juego al doble o nada, al rojo o negro, al cara o cruz. Ahora no se perder ni acepto un empate. He escupido una balanza y he colocado la justicia de mi parte. No ignoro el pasado pero vivo el presente. No hablo de futuro si no es en plural. Y he cometido tantos errores que río del destino y de las casualidades. Río en serio, deberías oírme, es como si en una guerra todos a la vez se quedarán sin balas. Como una tregua a la fuerza, como una paz infinita. Ya no esta la que no hallaba el ritmo en mi boca por miedo a que la vean bailar. Ahora la música solo empieza si se acerca. El baile si se queda. La fiesta si me garcha. No es aquella que resbalaba por mi piel, que dejaba su perfume en mis brazos pero se llevaba su cuerpo. Que alquilaba veranos en el ático de sus promesas, para ver de lejos como era incapaz de cumplirlas. Ella es otra, ahora se me clava en la costillas, no necesita perfumes, ni más veranos que el nuestro, ni más promesas que ...

Sin tono.

El problema no es estar a la altura, no es una cuestión de tamaño si no de profundidad. Nos limitamos a medir desde el suelo y olvidamos las raíces. Y las suyas están llenando de primaveras todos los caminos que aún, ni siquiera me he atrevido a recorrer. Ella quiere un nombre especial, un apodo, e ignora que lo importante  no es como la llame si no cuanto lo hago. Desde el más frío silencio al más ardiente gemido. Desde el eco más perverso, a mi voz tiritando al otro lado del teléfono. Desde la canción que me la recuerda, al vacío que me la arrebata. La llamo, la llamo, la llamo. Y ojalá siempre aparezca. Hace mucho no la llamo, ella así lo quiso.

Ya es tarde.

Me ha atado las manos por detrás de la cabeza,  dice que me va a robar todas las caricias que no le di pensando en otras. Que ya es tarde. Dice también que yo ya no le voy  a sostener la sonrisa. (Creo que fue lo que más me dolió en la vida) Que jamás la veré otra vez debajo de mi cintura. Que le duelen las rodillas de buscar el amor y le duele el amor de doblar las rodillas. Que a estas alturas de su vida, ya sabe que el amor ni se busca ni se dobla, solo se rompe, o llega tarde, o el pelotudo enamorado no sabe que hizo mal. Muerde justo donde debía haber un corazón. Se asegura del latido y abandona. Tiene el pelo hecho del viento que levanta las faldas de todas las mujeres y el ánimo de todos los hombres. Yo sigo creyendo que soy un hombre. Ella lo duda. Podrían ser cosquillas pero duele. La última vez que dijo te quiero estaba frente a un espejo y era mentira. Da un largo trago de algo que hay en la copa, luego lame mis cicatrices como si tuviera el poder de abrirlas de nue...