Ir al contenido principal

Los deseos no se conjugan conmigo.

Le he robado otro año a la muerte, 
no he soplado las velas, 
todo el aire que me debo es un suspiro.

Hay un sobre azul en la mesita de luz
lleva tu nombre impreso en el remitente,
no tiene dirección, ni me hace falta,
quizás vas a pensar que lo exagero
pero te encuentro siempre en la nostalgia.

Ayer llevabas pollera por ejemplo,
las piernas un refugio, el corazón estrecho.
Una vez me dijiste cogeme así muy bruscamente,
como quien pide lluvia en el desierto
y yo te hice el amor como un idiota,
a veces se me olvida no quererte.

Luego te lleve a tu casa
y tu te fuiste más lejos.

La chica de la tienda de la esquina,
me dio 29 años,
hoy es mi cumpleaños he confesado,
ella con el escote en la mirada
me ha invitado un helado de vainilla
yo que me conformé con su sonrisa.
Y que a la vainilla la de comer cuando te conocí a vos.
Quién quiere vainilla habiendo tantos sabores.

Quisiera hablarle al yo de mi infancia,
decirle que el amor no es para tanto,
que va de los besos a las manos
de las manos al sexo y del sexo
al abrazo, luego al beso otra vez.
Cuando dices "te amo", ya el amor
bosteza en un sofá lleno de olvido.

Decirle también que el amor que nunca acaba
es aquel que o bien se marcha
o nunca llega.

Aunque supongo que tampoco entendería,
ni siquiera el yo de ahora se consiente.

Decirle en voz de otro y al oído
que a veces la peor de las derrotas
es ganar en el momento equivocado.

Que dios es el primero de los ateos,
ya casi nadie cree en él,
ni él en nosotros.

Que aunque el primer amor nunca se olvida,
lo puedes ignorar tranquilamente.

Decirle que la felicidad es un estado
que solo sabes apreciar
cuando se ha ido.

Que de todas las personas de este mundo
y del mundo que te quede cuando ella
se marche a otro mundo diferente
solo debes creer en una sola.
Y si no es en ti mismo, estás perdido.

Yo me busco todavía, por ejemplo,
Y sigo sin saber dónde me dejaste.

Toda nuestra historia se conjuga en un pestañeo.
Fuimos tan fugaces y tan intensos,
que una estrella nos vio y pidió un deseo.
Y fuimos tan mágicos y poderosos,
Que se le cumplió.
Por el contrario de los nuestros.
Quizá vinimos a este plano a cumplir deseos ajenos.
No lo sé.

Aunque supongo que de saberlo todo,
yo no sería ahora este hombre
que mira un sobre azul en la mesita de luz,
y lo deja sin abrir porque ya sabe
que tú no cabes en algo tan pequeño.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Personalmente.

Te amo, pero no tiernamente, no como vos crees que lo hago. No, te amo como a todo lo que me hace mal. Como el primer pucho de la mañana, que ahoga mis pulmones de placer y cáncer, como la primera cerveza de la noche, la que empieza a emborracharme, como esa línea de merca que destruye mi nariz mientras la voy disfrutando. Como el porro que me marea y me hace reír hasta descomponerme. Así te amo, como a una adicción, como a lo peor que hay en el mundo. Y perdón por la comparativa, pero para amar como te amo cualquiera prefiero no amarte.

Creación.

Pestañeo y enciendo lucecitas en el aire. Las pongo bajo el microscopio de la vida y veo bellas luciérnagas volando. Retrocedo un paso y veo sus ojos. Doy otro más atrás y está su sonrisa iluminando todo el océano, quitándole el brillo a la luna llena. Si sigo en modo reversa, seguro me encuentro con el Big Bang en la punta su nariz. Le doy un beso y se crea el universo. Al menos el mío, Donde soy feliz.

Molesto.

¿En qué momento les vendí mi plexo o dejé entrever que quería sus lisonjas? No necesito que nadie se meta en mi basura yo puedo ver en los ojos de los otros, los puedo olfatear. Soy como el buitre, nadie puede esconderme su carroña. Me agotan sus abrazos de caros perfumes, me dan gracia esos pelos arreglados, quietitos, a la moda. No me torturen más, yo no soy de su élite, mis paredes se caen a cada rato, no me molestan las paredes despintadas y rotas porque no las veo. Creo que nadie me ha entendido aún, no es cuento lo mío, soy alguien que muchos ni querrían ver, no me creen a su semejanza, no tengo referencias para mostrar. Si acaso aguantaras uno o dos round sin axiomas que te quiten el riesgo a equivocarte, podrías sentir mi olor a nunca. Quizás hasta rozaras esta lujuria anestesiada por el tiempo. Si acaso tuvieras adentro la pureza de escupir con rabia esa hipocresía podrías descubrir que en los subsuelos también nace una flor en un pecado. Pero eso no es posible y te juro que l...

Con los puños cerrados.

Escupo y vomito sobre los recuerdos, los hago trizas, los emancipo. Les doy puntadas con un sable chino, y los cocino en leche tibia. Maldigo la tercera persona del plural, maldigo las personas de tu circulo. Maldigo esa pequeña esperanza, la que aún siento que corta. Mi cabeza vibra, más que la puta teoría de cuerdas. Y no necesito veintiséis universos para demostrarlo, me basta tu sonrisa. Me sigo cayendo en el pozo, me agarro de raíces de odio. Vivo, porque mis voces me lo piden. Porque la gente lo aclama. Respiro algo de polvo, me ensucio la boca con barro, mastico mi ego y me lo trago, sabe a tus partes rosas. Hoy eyacule un "te amo" en el medio de una paja con odio. Sentí el calor de tu saliva. Todavía no me acostumbro a coger sin pensar que te engaño.