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Con los puños cerrados.

Escupo y vomito sobre los recuerdos,
los hago trizas, los emancipo.
Les doy puntadas con un sable chino,
y los cocino en leche tibia.

Maldigo la tercera persona del plural,
maldigo las personas de tu circulo.
Maldigo esa pequeña esperanza,
la que aún siento que corta.

Mi cabeza vibra,
más que la puta teoría de cuerdas.
Y no necesito veintiséis universos
para demostrarlo,
me basta tu sonrisa.

Me sigo cayendo en el pozo,
me agarro de raíces de odio.
Vivo, porque mis voces
me lo piden.
Porque la gente lo aclama.

Respiro algo de polvo,
me ensucio la boca con barro,
mastico mi ego y me lo trago,
sabe a tus partes rosas.

Hoy eyacule un "te amo"
en el medio de una
paja con odio.
Sentí el calor de tu saliva.

Todavía no me acostumbro
a coger sin pensar que te engaño.

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