Ir al contenido principal

Vendetta.

Quiero la venganza
lanzar más allá del quinto cielo
para evitar recordar el mal hecho,
por ti, por él, por ella,
por otros y por mi.

Porque ella acecha
aumentando el dolor
la tristeza
la tortura.

Ya que su triunfo dura menos
que un segundo,
y el daño quedará por el tiempo
de vida que el vengador tenga.

Quiero vengarme de ti,
por los momentos
que me has hecho sufrir,
por los momentos
que me has alejado de ti,
porque sabes que sin ti
no puedo vivir.

Quiero vengarme de ti
deseando que no seas feliz.
Y en todos tus días así sentirás
cuanto se sufre al no poder olvidar.

Tal vez este sea mi ultimo verso,
el ultimo poema,
pero será la venganza
con la cual diga adiós a tu recuerdo.

Sabes que el olvido se me hará muy difícil,
casi imposible.
Pero mi poesia vengará tu partida,
tus te amos en vano,
el llanto amargo de mis noches.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Personalmente.

Te amo, pero no tiernamente, no como vos crees que lo hago. No, te amo como a todo lo que me hace mal. Como el primer pucho de la mañana, que ahoga mis pulmones de placer y cáncer, como la primera cerveza de la noche, la que empieza a emborracharme, como esa línea de merca que destruye mi nariz mientras la voy disfrutando. Como el porro que me marea y me hace reír hasta descomponerme. Así te amo, como a una adicción, como a lo peor que hay en el mundo. Y perdón por la comparativa, pero para amar como te amo cualquiera prefiero no amarte.

Creación.

Pestañeo y enciendo lucecitas en el aire. Las pongo bajo el microscopio de la vida y veo bellas luciérnagas volando. Retrocedo un paso y veo sus ojos. Doy otro más atrás y está su sonrisa iluminando todo el océano, quitándole el brillo a la luna llena. Si sigo en modo reversa, seguro me encuentro con el Big Bang en la punta su nariz. Le doy un beso y se crea el universo. Al menos el mío, Donde soy feliz.

Molesto.

¿En qué momento les vendí mi plexo o dejé entrever que quería sus lisonjas? No necesito que nadie se meta en mi basura yo puedo ver en los ojos de los otros, los puedo olfatear. Soy como el buitre, nadie puede esconderme su carroña. Me agotan sus abrazos de caros perfumes, me dan gracia esos pelos arreglados, quietitos, a la moda. No me torturen más, yo no soy de su élite, mis paredes se caen a cada rato, no me molestan las paredes despintadas y rotas porque no las veo. Creo que nadie me ha entendido aún, no es cuento lo mío, soy alguien que muchos ni querrían ver, no me creen a su semejanza, no tengo referencias para mostrar. Si acaso aguantaras uno o dos round sin axiomas que te quiten el riesgo a equivocarte, podrías sentir mi olor a nunca. Quizás hasta rozaras esta lujuria anestesiada por el tiempo. Si acaso tuvieras adentro la pureza de escupir con rabia esa hipocresía podrías descubrir que en los subsuelos también nace una flor en un pecado. Pero eso no es posible y te juro que l...

Con los puños cerrados.

Escupo y vomito sobre los recuerdos, los hago trizas, los emancipo. Les doy puntadas con un sable chino, y los cocino en leche tibia. Maldigo la tercera persona del plural, maldigo las personas de tu circulo. Maldigo esa pequeña esperanza, la que aún siento que corta. Mi cabeza vibra, más que la puta teoría de cuerdas. Y no necesito veintiséis universos para demostrarlo, me basta tu sonrisa. Me sigo cayendo en el pozo, me agarro de raíces de odio. Vivo, porque mis voces me lo piden. Porque la gente lo aclama. Respiro algo de polvo, me ensucio la boca con barro, mastico mi ego y me lo trago, sabe a tus partes rosas. Hoy eyacule un "te amo" en el medio de una paja con odio. Sentí el calor de tu saliva. Todavía no me acostumbro a coger sin pensar que te engaño.