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Malditos verbos.

Duele, tu ausencia son buques de guerra y mi espalda Normandía. Arde, pero me lavo las lágrimas con alcohol. Pica, y tus garras están tan lejos. Juzgan, pero no entienden el amor sin números. Atestiguan, sin certezas ni dudas. Y yo, cada vez con los pulmones más rotos que vos.

Para no olvidarme.

Estoy tardando en volver a ser yo. Porque me rompí en tantos pedazos que tengo el alma hecha un rompecabezas. Esta vez me estoy armando solo. Y preciso tiempo, porque... quiero recordarme bien. Así sí me rompo, lo hago sin miedo a olvidar quien soy.

Desobediente

No vuelvas. No se te ocurra un regreso. Murió la primavera, no marchitó, fue muerte, el verano pasó de largo, te juro que parecía un avión, un cometa, una puta estrella fugaz. No vayas a venir, ya no te espero. Tampoco las flores que te regalaba echan de menos tu pulso, ni tu voz, ni tu risa. A Diógenes, el gato que te maullaba desde el otro lado de la calle lo atropelló un auto. Fue una muerte rápida, no sufrió. Hay quienes tienen suerte. No se te ocurra una excusa cuando abra la puerta. Tampoco un escote, ni zapatos rojos, ni el vestido floreado. No se te ocurra un poema ahí en la entrada de casa, sin ni siquiera abrir la boca. Ya les dije a la tristeza, a la nostalgia, al llanto, ya le conté al río, a los árboles del parque, a la ausencia de tu calor. A mamá no le dije nada, ella siempre sabe. Ella dijo solamente, que cuando te dieras cuenta volverías. Pero no te des cuenta. Hay algo peor que no llegar nunca y es llegar tarde. Y siempre pierdo en la carrera contra el ocaso y me trag...

Por mi salud mental

Interrumpe mis suspiros, dejame seco de alma y cada vez que exhale diga tu nombre. Llename de tu ausencia y deja un vacío en mi pecho para colgar tus memorias. Pegame todas las enfermedades venéreas en mi pelvis, así cuando me rasque piense siempre en vos. Vacía mi heladera de las pocas sobras que aún quedan con tu perfume. Olvida mi nombre, los apodos cargados ternura que alguna vez hicieron girar mi cabeza cuando mi oído se tragaba toda tu melodía al llamarme. Arranca de raíz mi perfume de tu piel. Quitate el sabor a eternidad que deje cultivando en tu lengua para cosecharlo en un futuro que jamás nos quiso juntos. Cortame la cabeza en todas las fotos, como quien corta los deseos que añora por temor a que se cumplan y ser feliz. Y que cada vez que me mires en la calle, le hagas un jaque mate a mi esperanza. Porque lo que vuelve loco a un hombre no es el amor, sino la esperanza. Que es mejor un "hasta nunca" que cualquier "a lo mejor", que prefiero un "no te a...

El lado oscuro de la nostalgia

He abierto los ojos y al no verte lo he llamado también oscuridad. No he visto más que el odio al que me aferro, de no saber quién soy si no me nombras, de no saber qué ser si no me abrazas. Y bailábamos, a nuestra forma, bajo una nube, mientras el futuro nos miraba de reojo, con los dedos manchados de orgasmos, la ropa en el suelo y la cámara prendida. Se nos ha olvidado que el amor aunque siempre se alimente de recuerdos nunca jamás debe hacerse de memoria. Improvisar es la clave. Lo realmente jodido es que solo se sabe de la felicidad cuando tiempo después te traga la tristeza. Hace frío. La mayoría de las veces el clima depende más de con quién estás que de la temperatura que haga. No tenés ni la más remota idea de lo grande que se hace el sol cada vez que me besas.

Asesinos

Al ángel que velaba mis sueños lo mató el insomnio, a mi yo adolescente diez tortas de chocolate sin velas y sin deseos. A mi Abuelo un enero de mierda y un médico con título de $80.000, a dos buenos "amigos" la velocidad o la confusión de una línea discontinua, a otro la enfermedad de moda. (Siempre odié las modas) A mi pulmón derecho el humo de la nostalgia, al pulso de mis manos un poema sobre vos, a mis zapatos preferidos el camino hasta tu piel, a mi hambre tu fresa, a mi sed solo el whisky. (Jamás me fie de las cosas transparentes) A Neruda me lo asesinó Bukowski de una metáfora en la nuca, al romanticismo de Bécquer el desenamorado Fonollosa y García Márquez perdió la patria por otro colombiano más real. A tu canción preferida la reiteración de una radio pirata, al paraíso prohibido un salto sobre la valla.  Y a los sábados desconocidos la llegada de una dama cargada de viernes mágicos. A los mil besos con tu nombre un pasaje más frío que su destino.  Y acá entre cadáv...

Fusión

Quisiera hacerme chiquito, diminuto, y entrar en tu bolsillo, acompañarte a todos lados. Eso sería lo imposible. Y que me vuelvas a amar, más difícil todavía. Tengo tantas personalidades que cada vez que me masturbo es una orgía, y vos ni siquiera participas, me da miedo ensuciarte en mi mente. Sin embargo, en todas ellas no hay ninguna que no quiera morir por asfixia en tus brazos. Desde que se te cayó esa mueca mirándome a los ojos ninguna sonrisa me es complaciente. Me aburren las carcajadas, las miradas de amor ya no las creo. Camino y veo mujeres hermosas, luego pienso en vos, y las comparo, y de mujeres no tienen nada. Has arruinado mi vista, ya no distingo lo hermoso de lo perfecto, porque vos sos la fusión de los dos.