Interrumpe mis suspiros,
dejame seco de alma
y cada vez que exhale
diga tu nombre.
Llename de tu ausencia
y deja un vacío en mi pecho
para colgar tus memorias.
Pegame todas las enfermedades
venéreas en mi pelvis,
así cuando me rasque
piense siempre en vos.
Vacía mi heladera
de las pocas sobras
que aún quedan
con tu perfume.
Olvida mi nombre,
los apodos cargados
ternura que alguna vez
hicieron girar mi cabeza
cuando mi oído se tragaba
toda tu melodía al llamarme.
Arranca de raíz mi perfume de tu piel.
Quitate el sabor a eternidad
que deje cultivando en tu lengua
para cosecharlo en un futuro
que jamás nos quiso juntos.
Cortame la cabeza
en todas las fotos,
como quien corta los deseos
que añora por temor a que
se cumplan y ser feliz.
Y que cada vez que me mires en la calle,
le hagas un jaque mate a mi esperanza.
Porque lo que vuelve loco a un hombre
no es el amor, sino la esperanza.
Que es mejor un "hasta nunca"
que cualquier "a lo mejor",
dejame seco de alma
y cada vez que exhale
diga tu nombre.
Llename de tu ausencia
y deja un vacío en mi pecho
para colgar tus memorias.
Pegame todas las enfermedades
venéreas en mi pelvis,
así cuando me rasque
piense siempre en vos.
Vacía mi heladera
de las pocas sobras
que aún quedan
con tu perfume.
Olvida mi nombre,
los apodos cargados
ternura que alguna vez
hicieron girar mi cabeza
cuando mi oído se tragaba
toda tu melodía al llamarme.
Arranca de raíz mi perfume de tu piel.
Quitate el sabor a eternidad
que deje cultivando en tu lengua
para cosecharlo en un futuro
que jamás nos quiso juntos.
Cortame la cabeza
en todas las fotos,
como quien corta los deseos
que añora por temor a que
se cumplan y ser feliz.
Y que cada vez que me mires en la calle,
le hagas un jaque mate a mi esperanza.
Porque lo que vuelve loco a un hombre
no es el amor, sino la esperanza.
Que es mejor un "hasta nunca"
que cualquier "a lo mejor",
que prefiero un "no te amo"
que me rompa en mil pedazos,
que me rompa en mil pedazos,
que el cariño en mil pedazos
que aún me ofreces sin amarme.
Y al final del día abrir el paraguas,
para evitar que me toque la lluvia
y no recordar con nostalgia
cuando la tormenta éramos nosotros
y la calle mojada el colchón.
que aún me ofreces sin amarme.
Y al final del día abrir el paraguas,
para evitar que me toque la lluvia
y no recordar con nostalgia
cuando la tormenta éramos nosotros
y la calle mojada el colchón.
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