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Gimiendo un te amo.

Hay quienes dicen que la fidelidad es cosa de pobres porque no tienen plata para irse de putas. Pero ellos no la ven ahí recostada con su piel haciendo juego con las sábanas medio vestida o medio desnuda, nunca supe las verdaderas intenciones de su tanga. Yo tengo la certeza, de que la diferencia entre hacer el amor y coger reside en si uno de los dos pide un remis para irse a su casa una vez terminado el acto. Remisero es el oficio que más sabe de desamor en este asqueroso país. Por eso cuando ella me pidió que la abrace para dormir, con los pómulos recién incendiados de mi última aventura pirotécnica, yo suspiré de alivio. Era amor. Aunque momentos antes nos comíamos como animales y lo hiciéramos aferrados a las rejas de la ventana, y mis dedos se clavaran en sus caderas, y sus dientes en mi lengua, aunque estuvo a dos suspiros de convertirse en asesina y yo en el muerto con el paisaje más hermoso. Era más bonita la muerte allí entre sus piernas que la...

Duele pero no.

Maldito insomnio, podredumbre infectada de algoritmos sin resolver en mi cabeza. Duele como en el alma, como si quemara sin quemar, como si ardiera sin arder, pero se siente en lo más hondo del ser. Se destruyen los pensamientos mientras se van recreando, porque el aburrimiento nunca termina, siempre renace del que muere, son efímeros pero eternos. Nadie entiende, nadie comprende, nadie ayuda. Los consejos vuelan y se estrellan contra la nada que provoca tu mirada. Ya no hay nada que ver ni observar. Todo es un juego que no tiene fin, ni tampoco reglas a las cuales seguir como para darle una estructura. Quema sin quemar, arde sin arder. Son vestigios de la niñez, quizá de mucho antes, quizá desde que éramos polvo de estrellas, algunos átomos de carbono flotando por ahí, esquizofrénicos y alterados por alguna frecuencia que no supimos entender, que no pudimos analizar. Duele sin doler, arde sin arder.

Por el miedo de tu nombre.

Los domingos siempre me parecieron el mejor día para suicidarse, a veces cuando observo el acantilado de tu foto pienso en saltar y desvanecer de este mundo. Mi cobardía me dice al oído que no hay prisa, que vos estarás allí por los siglos de los siglos y observaras caer a otros que ni siquiera te vieron. ¿Cómo es posible matarse sin conocerte? Yo te conozco y me ronda la idea pero no me atrevo y termino escribiendo algún poema que es como matarse un poco. Y vos  me leerás en ese sofá que se te queda pequeño inflada por el ego y la soberbia, pensando que aún te cambio el nombre, gritándome que no existe ninguna Raquel, que no tengo huevos de colocar el tuyo, adivinando de quién me escondo esta vez. Como si Raquel acabara en tus caderas. -Tus mujeres empezaran en mis rodillas- Y lo decías tú, que solo te arrodillabas cuando no había preservativos. Hace tiempo que no te dibujo en la punta de mi sexo para inundarte la cara, deberías creerme cuando te aseguro que no ocupas todo mi cer...

Números.

Los 3 kilómetros que nos separan, los 17 lunares de tu cuerpo, las 11 pequitas alrededor de tu nariz, tú talla 85/90, mis 89 viajes a verte, un trillón de cigarros después de, mis 6 copas de más, tus 2 prendas de menos, tus 155 mmmmmm, tus 217 aaaaahhhhhhh, los 2 satélites inversos en tu mirada, mis 7 pecados capitales. Que mierda que lo convierta todo en matemáticas y no exista un número real para decirte lo mucho que te amo.

Existes.

Prefiero mil veces que me insultes, a tener que traducir otro silencio de esos que se acaban para siempre, con el aire insuficiente de un suspiro. Prefiero que me odies al extremo a que olvides sin esfuerzo mi existencia. Que me lleves de tu mano hacia la muerte a vivir sin que eso a vos te importe. Quiero que me busques en el mate cocido de tus mañanas, que me sorprendas desnudo pensándote en la ducha, que te inventes toboganes que nos lleven al sofá, laberintos de deseo de tus ojos a los míos. Y quiero que me rompas y me armes a tu antojo, olvidando el invierno a los pies de tu cama, que el verano nos encuentre sudando de risa, una noche cualquiera de algún mes con tu nombre. Que prefiero tus uñas tatuándome el pecho, con palabras que se dicen para asustar a un niño, cicatrices que hablen del amor y sus penas a esta piel de suburbios que mendiga caricias. Que prefiero tu nombre decorando buzones y tus manos bilingües llenando alacenas y tus ojos de nadie y tu culo inefable, que pre...

Ayuda.

Duele, no saben lo que duele. Arde, raspa, resuena y retumba. Cada vez que lo pienso muero un poco más por dentro. Duele más que la traición de un amigo, o de la amistad propiamente dicha. La casa huele a hierro oxidado, y eso que siempre está llena de Lisoform por todos lados. Igual sigue doliendo. Dolió el testimonio mentiroso para salvar tu pellejo y dejar el mio asándose lentamente. Dolió hacerse cargo de tus desgracias y vicios porque yo no soy ningún buzón abierto. Duele no verla a ella mas seguido, a cortar parte de su felicidad, a atarle un par de plumas para que no despegue, siendo que es tan hermoso verla volar. Quema, este colchón que no es sommier, que saca ampollas incurables en mi espalda, que no cabemos los dos aunque seamos fusión cuando nos unimos. Las puertas están lejos, a kilómetros de mi temblorosa mano. No me animo ni a escuchar si alguien golpea. Me hice sordo de visitas. Me aisle de los suspiros ajenos y sus juicios de c...

Somos

De esos ojos que nos miran con pasión al vernos desnudarnos, y con alegría al vernos sonreír. De esos ojos que lloran cuando sentimos que nos quedamos sin fuerzas para continuar. De esa boca que nos besa con labial sin importar terminar como payasos recién pintados, esa boca que nos borra el pasado y nos colorea el presente con besos sabor amor. De esas manos que acarician desde los complejos hasta el ego, viéndolo todo hermoso. Esas manos que te dan un empujón de valor y también se estiran al rescate. De esa lengua que nos invita a ver las estrellas sin telescopio, y nos baja la luna sin antes prometerla. De esos brazos que dan refugio en la tempestad, paz en el medio del caos ,y espacio en la necesidad de soledad…calor en invierno, y aire en verano. De palabras que nos hacen sentir mas de lo que creemos merecer. De atención y comprensión, de consuelo. De perdón y gracias. De te amo hasta cuando me enojo. De te espero aunque sean mil años. Somos de quien nos hace sentirnos “Una singul...