Solo se puede conocer la oscuridad
si has vivido dentro de un eclipse
y cuando menos te lo esperas
te ilumina la claridad.
si has vivido dentro de un eclipse
y cuando menos te lo esperas
te ilumina la claridad.
Y Luana es como si de repente
hubiera encendido la luz del mundo.
Cómo si todo este tiempo la vida
la hubiera observado a través de una ventana llena de lluvia.
Ha aparecido y ha pensado,
que la canción que sonaba de fondo era terriblemente triste
y me la ha cambiado por un abrazo.
Luana es suave como el sexo bajo la ducha,
precisa como una palabra lanzada al abismo,
ilusionante como una moneda cayendo a una fuente.
Ha tomado mis dudas entre sus manos
y las ha aplastado como si fueran insectos.
Y en cada crujido de su sonrisa
ha limpiado la sangre
sin rozar las heridas.
La felicidad no es no hacerse preguntas
si no saber las respuestas, ha sentenciado.
Luego me ha dejado un beso entre los labios
como quien llama a una puerta
aún teniendo las llaves.
Luana desnudando a la primavera
para que el verano no entienda de fechas.
Con esa prisa de llegar al orgasmo
antes que a los besos
y a los besos antes que a mi boca.
Con esa risa desafinada y contagiosa
del que canta en un karaoke sin saberse la letra.
Sé de memoria su número de teléfono,
No estoy seguro si tiene cosquillas en el cielo de la boca,
Ni sé si su serie favorita me haría bostezar,
si baila con orgullo las canciones del verano,
si es capaz de mentir cuando lanza una promesa,
o si toda su verdad le cabe en un silencio.
No sé si la nombro cada vez que no la olvido.
Pero sé que se inclina y su culo me lleva
a un lugar en el mundo donde no hay cobertura de celular,
se que el cielo es su boca y su lengua cosquillas,
que no hay serie mejor que sus ojos de diosa,
ni canciones que puedan silenciar sus gemidos.
No hay promesa que sepa incumplir si la observo,
ni silencio más bello que su voz si lo rompe.
Y hasta sé que me olvido de mi cada vez que la nombro.
Y me acuerdo de ella cada vez que me encuentro.
Porque nunca me hubiera encontrado si no la hubiese perdido.
Aunque ahora este más perdido que antes sin haberla encontrado.
hubiera encendido la luz del mundo.
Cómo si todo este tiempo la vida
la hubiera observado a través de una ventana llena de lluvia.
Ha aparecido y ha pensado,
que la canción que sonaba de fondo era terriblemente triste
y me la ha cambiado por un abrazo.
Luana es suave como el sexo bajo la ducha,
precisa como una palabra lanzada al abismo,
ilusionante como una moneda cayendo a una fuente.
Ha tomado mis dudas entre sus manos
y las ha aplastado como si fueran insectos.
Y en cada crujido de su sonrisa
ha limpiado la sangre
sin rozar las heridas.
La felicidad no es no hacerse preguntas
si no saber las respuestas, ha sentenciado.
Luego me ha dejado un beso entre los labios
como quien llama a una puerta
aún teniendo las llaves.
Luana desnudando a la primavera
para que el verano no entienda de fechas.
Con esa prisa de llegar al orgasmo
antes que a los besos
y a los besos antes que a mi boca.
Con esa risa desafinada y contagiosa
del que canta en un karaoke sin saberse la letra.
Sé de memoria su número de teléfono,
No estoy seguro si tiene cosquillas en el cielo de la boca,
Ni sé si su serie favorita me haría bostezar,
si baila con orgullo las canciones del verano,
si es capaz de mentir cuando lanza una promesa,
o si toda su verdad le cabe en un silencio.
No sé si la nombro cada vez que no la olvido.
Pero sé que se inclina y su culo me lleva
a un lugar en el mundo donde no hay cobertura de celular,
se que el cielo es su boca y su lengua cosquillas,
que no hay serie mejor que sus ojos de diosa,
ni canciones que puedan silenciar sus gemidos.
No hay promesa que sepa incumplir si la observo,
ni silencio más bello que su voz si lo rompe.
Y hasta sé que me olvido de mi cada vez que la nombro.
Y me acuerdo de ella cada vez que me encuentro.
Porque nunca me hubiera encontrado si no la hubiese perdido.
Aunque ahora este más perdido que antes sin haberla encontrado.
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