La observo y no sé qué decir,
como si las palabras no estuvieran de mi parte.
Como si no existiera un adjetivo
que la mereciera.
Un nombre que la dignifique.
Un verbo que la domestique.
Tiene en la risa esa melodía
que a veces he danzado antes del sueño,
como si la felicidad no pudiera ser de otro modo que con ella.
El pelo negro como adentrarse en un túnel,
los ojos brillantes como si supiera
donde están todos los interruptores
que le dan luz a la vida.
Tengo la sensación de haberla dibujado
antes de que existiera.
De haberla trazado uniendo puntos
en el aire hasta darle forma.
Y desde el momento que
mis ojos le dieron vida,
empezó a desvanecer la mía.
Ahora soy yo el que está
dejando de existir.
Ojalá me dibuje en el aire.
como si las palabras no estuvieran de mi parte.
Como si no existiera un adjetivo
que la mereciera.
Un nombre que la dignifique.
Un verbo que la domestique.
Tiene en la risa esa melodía
que a veces he danzado antes del sueño,
como si la felicidad no pudiera ser de otro modo que con ella.
El pelo negro como adentrarse en un túnel,
los ojos brillantes como si supiera
donde están todos los interruptores
que le dan luz a la vida.
Tengo la sensación de haberla dibujado
antes de que existiera.
De haberla trazado uniendo puntos
en el aire hasta darle forma.
Y desde el momento que
mis ojos le dieron vida,
empezó a desvanecer la mía.
Ahora soy yo el que está
dejando de existir.
Ojalá me dibuje en el aire.
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