Te vas,
y con vos te llevas mi alma,
Te vas y no sé cuándo volvés.
Y yo me quedo,
mi última chance de amor,
mi desesperación,
lo único vivo en mis ojos,
el brillo y la satisfacción que me quedaba,
el hilo de luz al cual me aferraba,
tu sonrisa exquisita,
tus pocitos,
tus lunares,
infinitos recursos de belleza.
Te vas y no sé cuándo volvés.
Te vas sin un beso mío,
sin mis abrazos,
sin mi mirada ahogándose en la tuya.
Sin limpiarme las lágrimas
con tus suaves manos,
con tus dulces labios.
Y yo me quedo,
abrazado a tu perfume,
suspirando tu aliento fresco
que aún vive en mi pecho,
el sabor de tu lengua,
la sabiduría de tus palabras.
Tu gusto a mujer,
tatuado en mis células.
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