Acorralado entre cientos de ojos sin luz.
Y ella aparece, tan natural que asusta,
tanto fuego en su mirada.
Quemaba almas al pasar,
se abría camino tan tranquila
que el mismo Diablo le temía.
Yo, en el medio de sus pasos
de fuego me sentí atraído
por sus grandes ojos y una sonrisa
se hizo presente al mirarme.
Primero me pego en el pecho,
paró mis latidos por un segundo,
fue como chocar contra la belleza,
les aviso, nunca sabrán como es
hasta que se crucen con ella.
Su collar me llamo la atención,
aunque ella sola, sin nada,
puede atraer la atención del mundo,
los ojos del universo la desearían.
Emitió pocas palabras, pero esas
eran las suficientes para que
sonaran a sinfonía en mi oídos.
Era una fanfarria compuesta
por el mismo Tchaikovsky.
Que placer verle mover sus labios,
era todo en cámara lenta,
así la veía, bailando como
una hoja en el viento.
Cayendo hacia el otoño
bastardo de su partida.
Ojala la vuelva a ver,
ojala suene otra vez
la música de su alma.
Y ella aparece, tan natural que asusta,
tanto fuego en su mirada.
Quemaba almas al pasar,
se abría camino tan tranquila
que el mismo Diablo le temía.
Yo, en el medio de sus pasos
de fuego me sentí atraído
por sus grandes ojos y una sonrisa
se hizo presente al mirarme.
Primero me pego en el pecho,
paró mis latidos por un segundo,
fue como chocar contra la belleza,
les aviso, nunca sabrán como es
hasta que se crucen con ella.
Su collar me llamo la atención,
aunque ella sola, sin nada,
puede atraer la atención del mundo,
los ojos del universo la desearían.
Emitió pocas palabras, pero esas
eran las suficientes para que
sonaran a sinfonía en mi oídos.
Era una fanfarria compuesta
por el mismo Tchaikovsky.
Que placer verle mover sus labios,
era todo en cámara lenta,
así la veía, bailando como
una hoja en el viento.
Cayendo hacia el otoño
bastardo de su partida.
Ojala la vuelva a ver,
ojala suene otra vez
la música de su alma.
Jota de Voldemort.
ResponderEliminarJota del jueves negro.
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