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Santa Claus

Ella era parte del trío
que jamás íbamos a tener.
Y aunque me hablaste
de sus fuegos
jamás me contaste de sus
cenizas.

De lo mal que le has hecho,
tanto mal como a mi.
No tuviste el valor
de enfrentar la desgracia
cometida una y otra vez.
Tu paladar aún no entiende
esos sabores.

Al final tenías razón.
Y eso es lo que más odio me da.

Que lo único que buscabas
era la combinación de
un buen par de tetas
y una pija que te moje el culo.
¿Cual es el morbo que buscaste
al cogerte un clon al 80%?

Si tu amor siempre fue
ficticio,
efímero de verdades,
hoy más muerto que Bowie.

Te creíste princesa.
Pero las princesas no precisan
que les digan puta para
que se vengan en el medio
del sexo anal.

O que las ahorquen.
O que las azoten.
O que las escupan.
O que les arranquen el pelo.

Las princesas no dicen
pegame más fuerte,
que me duela.
Y los príncipes
jamás accederían a tal
propuesta.

Es por eso que jamás tuve
título de nobleza.

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