Cada día que pasa es un suplicio,
ya no se que hacer para que no estés
en mi cabeza,
ya las neuronas fueron reemplazadas
por tu nombre y la materia gris
tiene el color de tu sonrisa.
Creo que el problema
no es que no pueda olvidarte,
el problema reside
en que no quiero olvidarte,
que aun tengo la puta esperanza
de que en algún momento
vamos a volver a estar juntos.
Cuando salgo de la habitación
me doy vuelta y miro la cama
esperando encontrarte allí,
como una suerte de aparición
espontanea pidiéndome
que te traiga una naranja
o un rico mate con hierbas.
Cuando regreso y entro
apareces de nuevo,
en mi imaginación, claro está,
y el lugar esta iluminado por
tu sonrisa perfecta, por tu
mirada constante.
ya no se que hacer para que no estés
en mi cabeza,
ya las neuronas fueron reemplazadas
por tu nombre y la materia gris
tiene el color de tu sonrisa.
Creo que el problema
no es que no pueda olvidarte,
el problema reside
en que no quiero olvidarte,
que aun tengo la puta esperanza
de que en algún momento
vamos a volver a estar juntos.
Cuando salgo de la habitación
me doy vuelta y miro la cama
esperando encontrarte allí,
como una suerte de aparición
espontanea pidiéndome
que te traiga una naranja
o un rico mate con hierbas.
Cuando regreso y entro
apareces de nuevo,
en mi imaginación, claro está,
y el lugar esta iluminado por
tu sonrisa perfecta, por tu
mirada constante.
Comentarios
Publicar un comentario