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Amor acumulativo.

Tal vez no debí haber posado mis ojos en vos, yo soy de esos que se enamoran tres veces al día, cuando me veo cara a cara con otro universo. Y ahora lo vuelvo a hacer cada vez que te veo venir. Ya van dieciséis en una hora. Sos como una de esas actrices que consiguen con su belleza que te acabes olvidando de la trama de la película. Yo te miré e ignoré por completo el resto de mi vida. Tan apretada a vos misma que casi podía considerarse un milagro que no te rompieras en la siguiente pisada. Tanta curva en tan poco espacio que incluso antes de acercarme un metro ya me había destrozado contra el barral de tu cintura. Y ya van veintiuna. Has conseguido con tu presencia que vuelva a sentirme partícipe del género masculino. Tan común como el carnicero de la esquina, tan sátiro como el viejo de la barra del bar, tan imbécil como el chico adicto a los abdominales, tan obsceno como ese casado que gira para escanearte, para poder luego pensar en tu culo mientras le dice a su mujer que gima más...

Una condena con alas.

El día que te conocí supe que los pretextos  para no enamorarme  se me habían terminado.  No digo el día que te vi,  porque eso es algo muy distinto.  La diferencia entre ver y conocer  radica en que para lo primero  hay una consecuencia de atracción física  y para lo segundo se genera  una atracción más fuerte y profunda,  espiritual.  Así que me enamoré de vos  cuando te conocí,  si bien no del todo,  por lo menos lo suficiente.  Fue el mismo día en que deje  de buscarle el sentido  a muchas cosas porque comprendí que,  por mucho que uno intente evadirlas,  hay personas que llegan  con el propósito de cambiarte la vida.  Y es inevitable.  Puedo diferenciarte del resto de mujeres  si me miras de la misma forma  que haces para detener el tiempo.  Muchas intentan imitarte en vano  (lo sé, las he visto),  y es que lo más bonito de conocerte  es saber ...

Irracionalmente razonable.

1 - Por lo general las cosas van mejor en la cama cuando dejas de asociar la palabra puta con un precio. 2 - El destino es la palabra trampa. Las mismas que te alaban al encontrarte, son las mismas que te culpan cuando se van. 3 - Hay preguntas estúpidas: ¿ Me querés como el primer día? ¿ Pensás en mí todo el tiempo? ¿ Le miraste el culo al flaco ese? Te van a mentir de todos formas, deberías al menos no ponérselo tan fácil. 4 - Es totalmente necesario que tu espejo y sus ojos no estén del todo de acuerdo y siempre sientas más felicidad cuando la miras a ella, que cuando ella te mira a vos. 5 - Si cuando te caes en lugar de acostarse con vos te levanta, se llama amiga. 6 - Alguien cuyo propósito es cambiarte a su antojo, jamás lo hace para quererte más a vos, si no para quererse ella dos veces. 7 - Puede ser cierto que la ignorancia en el amor de cierta felicidad pero suele ser mejor estar triste que ser felizmente estúpido. 8 - Sabes cuánto necesitas a alguien de verdad, cuando a su a...

From Germany with love.

Me gustan las mujeres que saben que con su humedad debajo del ombligo pueden mover todo su alrededor, las que usan las tetas como argumento y nunca como reclamo, las mujeres que callan cuando tienen demasiado que decir y hablan cuando tienen demasiado que callar. Por esas y por otra multitud de razones, cada vez que la germana ponía mi nombre en su boca, yo movía la cola como un perro abandonado que esperaba la caricia que lo hiciera sentirse útil. Por aquel entonces, no hace mucho, yo estaba enfermo de nostalgia y era en sus caderas amplias como abanicos abiertos donde encontraba el medicamento para anestesiar los vacíos. De hecho fue allí, en los jardines del cielo de su boca, donde morí y reencarne otra vez en el oficio de poeta. - No me gustan los poetas, los poetas mienten todo el tiempo. Decía sin clemencia. - ¿Y los jardineros? Preguntaba yo. - Menos aún, se creen que el amor es una flor que hay que regar y mimar, a la mujer o te la coges de vez en cuando o corres el riesgo de q...

Amar al amor.

Amar es poder sentir a la persona  indicada tan cerca de ti a pesar de haber cientos de miles de kilómetros en la distancia. Amar es el más preciado regalo del corazón. Son sentimientos llenos de alegría, ternura, pasión y romance. Amar es no importar distancias si no más bien es sentirla a tu lado a la mujer amada. Es sentir estremecimiento en el fondo de tu alma, sentir como tu corazón se acelera cuando contemplas sus fotos. Eso es muestra de que ella habita en tu corazón, alma y sobre todo existe  en el pensamiento a toda hora. El amor se asemeja a un día de sol con un bello resplandor de oriente a poniente. El amor es como un hermoso jardín en días de primavera. Donde las plantas florecen y se escucha el cantar de hermosas aves. El amor es el sentimiento oculto que brota en el momento menos pensado. Pero cuando se expresa es imposible retroceder. No sé puede dejar de amar a la mujer que está dentro de tu corazón, pensamiento y alma. Es un sentimiento imposible de borrar. ...

Ni vuelo ni floto, solo caigo.

Yo no sé de pájaros, tampoco conozco la historia del viento. Pero creo que mi soledad debería tener alas. Antes no volaba, solo flotaba, y era cuando vos me mirabas. No sabes lo alto que llegaba. No sabes lo que dolió la caída. Solo me hacías flotar, nunca me enseñaste a caer. Dicen que cuando caes tenés que rodar, para salvarte y no morir. Yo hice todo lo posible para perecerme a una jabalina, pero sin punta. Claudique contra lo irreal y todas mis personalidades se hicieron una. Y hubo un orgasmo destructivo, de esos que crean ciudades después de destruirlas con la fuerza de un eco. Uno de mis pedazos dio contra tu sonrisa macabra. Aunque no lo creas, murió por segunda vez. Y ahora escribo desde lo descabellado, un lugar donde creo que estamos los muertos. O tal vez, si tengo suerte, todavía estoy cayendo, desmayado por causa del terror. Y todo esto no es mas que un sueño abrazado a una pesadilla para no caer solo. Ves, ni mis sueños tienen alas, ni en ellos puedo volar, o al meno...

Descompuesto.

Escupo y vomito sobre los recuerdos, los hago trizas, los emancipo. Les doy puntadas con un sable chino, y los cocino en leche tibia. Maldigo la tercera persona del plural, maldigo las personas de tu círculo. Maldigo esa pequeña esperanza, la que aún siento que corta. Mi cabeza vibra, más que la puta teoría de cuerdas. Y no necesito veintiséis universos para demostrarlo, me basta tu sonrisa. Me sigo cayendo en el pozo, me agarro de raíces de odio. Vivo, porque mis voces me lo piden. Porque la gente lo aclama. Respiro algo de polvo, me ensucio la boca con barro, mastico mi ego y me lo trago, sabe a tus partes rosas. Hoy eyacule un "te amo" en el medio de una paja con odio. Sentí el calor de tu saliva. Todavía no me acostumbro a coger sin pensar que te engaño.