Well, birthdays are merely symbolic of how another year has gone by and how little we've grown. No matter how desperate we are that someday a better self will emerge, with each flicker of the candles on the cake, we know it's not to be, that for the rest of our sad, wretched pathetic lives, this is who we are to the bitter end. Inevitably, irrevocably; happy birthday? No such thing.
Te amo, pero no tiernamente, no como vos crees que lo hago. No, te amo como a todo lo que me hace mal. Como el primer pucho de la mañana, que ahoga mis pulmones de placer y cáncer, como la primera cerveza de la noche, la que empieza a emborracharme, como esa línea de merca que destruye mi nariz mientras la voy disfrutando. Como el porro que me marea y me hace reír hasta descomponerme. Así te amo, como a una adicción, como a lo peor que hay en el mundo. Y perdón por la comparativa, pero para amar como te amo cualquiera prefiero no amarte.
Comentarios
Publicar un comentario