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Mostrando entradas de mayo, 2022

Rock de los gemidos.

Le levanto la pollera. A veces la música me calienta. El rock de los gemidos es mi preferida, ah..ah...ahah...ahahaha.. La mujer que no te engaña en la intensidad de sus gemidos jamás lo hará en la profundidad de sus palabras. Luego cuando de su boca estallan mil libélulas, y ella se dobla como una gimnasta china, yo me chupo los dedos y bajo lentamente con mi lengua a buscar los peces de colores que le habitan bajo el ombligo. Es oceánica, lo prometo, tiene dos delfines voladores en los pechos Flip y Flop se llaman, Flip es más cálido, más grande, más mío. Flop es celoso por eso ahora lo lamo hasta que brilla, luego ella, la sirena de los desiertos de mi alma me agarra la cabeza y otra vez me invita a ver el mar pero a la inversa, de dentro hacia fuera. —Cogeme como si no me quisieras —Me implora. Yo me saco el traje de poeta y veo cuanto amor le cabe en la boca. De una acrobacia se me sube encima, me lame, me muerde, me traga, dibuja un mapa con sus uñas rosas donde todas las direcci...

Todo es aburrido sin ti.

Caminaré descalzo hacía a ti, para reconocer mis huellas si tengo que volver. Te pediré disculpas como quien pide un cigarro. Es tan aburrido dejar de fumar. Es como decirle a la vida -Bueno, tendré cuidado. Yo no quiero tener cuidado. Es tan aburrido tener cuidado. Lo bonito de los abismos es que luego no hay nada. Quiero decir que está el paisaje pero después del paisaje, una vez entras en él, formas parte de él, no hay nada. Si no me crees lánzate, verás que no te miento. Nunca le menti a tu ausencia, porque le puedo decir la verdad sea cual sea. La verdad nos hará libres. Aunque sinceramente, tampoco me importaría que me hiciera esclavo, si tú tienes las llaves de las esposas. No importa si no me perdonas, prefiero dolerte a que me olvides. Olvidar es tan aburrido. Tan cruel, como arrancarle páginas a los libros. Antes de saber si era mejor contarte secretos o lunares ya había perdido el equilibrio. Caer es tan aburrido si no me levantas. La mayoría de los que le tienen pánico al s...

Cada vez que te veo termina lloviendo.

Podría haber salido el arcoiris que yo,  no hubiera visto más que el brillo de tus ojos.  Recuerdo que era marzo.  Yo había dejado de cumplir años para no molestar a mi ego.  Te habían crecido las pestañas más allá de la cordura.  Ahí cabían todas las promesas.  Seguramente yo dije un para siempre después de un beso.  Y tú le pusiste nombre a nuestra primera hija,  antes de la quinta despedida.  Nunca fue tan cómodo un banco de piedra  si tu estabas a mi lado.  Nunca una canción superó tu risa.  Nunca me tembló tanto el alma,  como cuando atravesé por debajo de tu blusa,  aquel acantilado de tu pecho.  Luego la vida se nos hizo grande,  dejamos el amor aparcado y pensamos que la felicidad,  no podía depender del otro, sino de uno mismo.  Nos equivocamos.  No hemos dejado nunca de equivocarnos pero supongo  que ningún error duele igual que el primero.  Tú con aquellas pecas diminutas ...

Te cuento algo.

Hoy te hablaré del ego, no de las esquinas dobladas de las hojas, ni del matorral que crece sin permiso detrás de la casa donde vives. No te hablaré de que fumo dos atados de puchos al día porque me faltan tus besos. Yo no voy morir de cáncer, lo haré de amor pero explícale tú eso a cualquier médico de cabecera. Sobre todo te hablaré del ego. El ego querida, es un espejo mentiroso, un amigo de verdad, un exnovio con nostalgia. Recuerdo cuando miss universo dijo en una revista que la belleza estaba en el interior, te juro por mi vida, que pensaba que se iba a desnudar en la siguiente página pero no, la muy cínica lo decía en serio. Del silencio solo puedo declarar que solamente ha conseguido inquietarme cuando eras tú la que no hablabas. Pero hoy únicamente te hablaré del ego, no de los cordones de la vereda donde tropiezan mis sueños, ni del verbo capaz de detener tu reloj de pulsera. El ego no es sinónimo de maniquí, tampoco sale en los anuncios de perfume, no habita en las canciones ...