Hoy es 13. La fecha que elegimos para saber que nos tenemos el uno al otro. Que decidimos encaminarnos hacia un futuro juntos, como pareja de almas y amantes de fuego. Un día como hoy elegimos estar para el otro en cualquier situación y apoyarnos en todo lo que nos pase, juntos. Esto no es más que un agradecimiento a lo que fuimos, somos y seremos. Porque si de algo estoy seguro, es que jamás en la vida voy a encontrar un ser como vos. Con todo lo que implica ser vos. Tus locuras y tus bondades. Vos me hiciste conocer el verdadero amor, ese de cuentos de hadas, lleno de poesía y caricias y besos interminables, incluso cuando nos dejamos de besar, porque también se besa con la mirada. Esta epístola no se trata sobre pedir perdón por lo que hice, eso ya te lo dije interminables veces, no encuentro otra forma de hacerlo, mas que demostrandote que podes confiar en mi de nuevo. Como yo confío en vos. No existe persona que ame más que a vos en este y otros mundos. Y no creo que sepas cuanto te amo, porque ni yo lo sé. No sé explicarlo, no tengo palabras, Cortazar, vos sabes lo que quiero decir, desborda el alma. Espero que con el tiempo volvamos a ser mucho más de lo que éramos, porque si hay algo que no tiene un tope, es el amor. Estoy completamente seguro que vos sentís lo mismo por mi. Y no porque lo vea en tus ojos, sino porque vibramos en sintonía todo el tiempo, incluso cuando estamos lejos. Tengo más lagrima en los ojos ahora que la suma de ellas en toda mi vida, y sabes algo? Son de felicidad. Por encontrarme con vos en este universo tan grande. Es algo que jamás voy a entender como dos seres como nosotros nos encontramos para mejorarnos mutuamente. Es rarisimo. Te amo Luana Gonzalez Molas. Tanto que jamás entendería el amor si no fuera con vos. Garcías por todo y perdón por todo. Sos la persona más maravillosa que he conocido y conoceré. Te amo por siempre, mi Reina, mi ñaña, mi bebota, mi amor.
Te amo, pero no tiernamente, no como vos crees que lo hago. No, te amo como a todo lo que me hace mal. Como el primer pucho de la mañana, que ahoga mis pulmones de placer y cáncer, como la primera cerveza de la noche, la que empieza a emborracharme, como esa línea de merca que destruye mi nariz mientras la voy disfrutando. Como el porro que me marea y me hace reír hasta descomponerme. Así te amo, como a una adicción, como a lo peor que hay en el mundo. Y perdón por la comparativa, pero para amar como te amo cualquiera prefiero no amarte.

Comentarios
Publicar un comentario