Estamos hechos de cordilleras de disculpas,
de atardeceres con lentes oscuros
para que no veas donde miro
cuando no te miro tanto.
Estamos hechos de hierro,
encerrados por nosotros mismos,
y por el incansable juicio de los demás.
Aristócratas de la moral ajena.
Estamos hechos de olvido,
de fechas importantes que
ya no recordamos
por amor o por odio.
Por el eco de un portazo.
De insultos afilados como cuchillos ciegos.
De dolores de espalda y de cabeza,
de tabletas de ibuprofeno
de atardeceres con lentes oscuros
para que no veas donde miro
cuando no te miro tanto.
Estamos hechos de hierro,
encerrados por nosotros mismos,
y por el incansable juicio de los demás.
Aristócratas de la moral ajena.
Estamos hechos de olvido,
de fechas importantes que
ya no recordamos
por amor o por odio.
Por el eco de un portazo.
De insultos afilados como cuchillos ciegos.
De dolores de espalda y de cabeza,
de tabletas de ibuprofeno
y un cajón lleno de alplax por todos lados.
De perchas en un ropero con olor a olvido
que sostienen un Verano que
nunca volverá.
De aquellos amigos, que no fueron tan amigos,
cuando de verdad la amistad fue necesaria.
De tu acuario,
De perchas en un ropero con olor a olvido
que sostienen un Verano que
nunca volverá.
De aquellos amigos, que no fueron tan amigos,
cuando de verdad la amistad fue necesaria.
De tu acuario,
impaciente por otro polvo sin forro..
De dormir en bolas abrazado a tu olor
tan fiel a mi almohada.
Contemplando con mis ojos
la sombra de tu ausencia.
De miedo, confusión y algunas dudas,
de diez minutos tarde otra vez,
de ese jardín que aún no hemos tenido,
de esta ventana sin olor a mar.
Pero también estamos hechos
De dormir en bolas abrazado a tu olor
tan fiel a mi almohada.
Contemplando con mis ojos
la sombra de tu ausencia.
De miedo, confusión y algunas dudas,
de diez minutos tarde otra vez,
de ese jardín que aún no hemos tenido,
de esta ventana sin olor a mar.
Pero también estamos hechos
de este café con vista a tu boca.
Del siempre es Otoño allí en tus ojos.
Del yo te salvaré de la tormenta
al precio de un abrazo interminable.
Del déjame escribir luego te quiero,
del te quiero querer luego te escribo,
del no sé qué escribir si no me quieres.
Del siempre es Otoño allí en tus ojos.
Del yo te salvaré de la tormenta
al precio de un abrazo interminable.
Del déjame escribir luego te quiero,
del te quiero querer luego te escribo,
del no sé qué escribir si no me quieres.
De tu respiración en mis pulmones,
de esta alergia infernal a tus silencios.
de esta alergia infernal a tus silencios.
También estamos hechos
de tu ataque frontal a mis costillas,
de mi beso a traición y por la espalda,
de tu mordisco cruel,
de tu ataque frontal a mis costillas,
de mi beso a traición y por la espalda,
de tu mordisco cruel,
de tu caricia constante
que recorre mi piel como una ola.
De un "garchame, amor!"
de un "hasta el fondo!"
De un beso de sudor y mil suspiros.
Del yo te haré feliz,
del para siempre,
del tu eres mi canción
y yo tu baile.
De lo horrible del mar
si no es contigo,
de a falta de jardín,
riégame a besos.
Estamos hechos de carcajadas
De un "garchame, amor!"
de un "hasta el fondo!"
De un beso de sudor y mil suspiros.
Del yo te haré feliz,
del para siempre,
del tu eres mi canción
y yo tu baile.
De lo horrible del mar
si no es contigo,
de a falta de jardín,
riégame a besos.
Estamos hechos de carcajadas
mirándonos a los ojos.
De mil historias juntos
y por todos lados,
de no importa el lugar
si la historia es contigo.
De polvo de estrellas.
Y lo más importante,
estamos hechos de recuerdos.
Que ahora es todo lo que nos queda.
Comentarios
Publicar un comentario