Imagina caminar por la penumbra, con pasos rezagados, con la mirada baja. Imagina tambien un frió tajante entrando por tus ojos. Las ásperas sombras del camino mirándote de costado, con desconfianza y desprecio. Paso a paso vas recorriendo ese camino, esa ciudad, ese mundo. Las personas te traspasan como si no existieras, no sos parte de esa sociedad. Ellos solo ven y comparten con los de su clase, con gente que tiene similitudes entre si. Ahora imagina que en ese mismo camino te encuentras con personas que tambien tienen oscuros abismos al igual que tu. No estas solo, solo debes saber donde mirar. Quizá dentro de esa oscuridad, entre todos, formemos la luz que cegara a los que se creen que brillan.
Si no escribo me muero.