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A destiempo

Sos lo mejor que no me ha pasado todavía.

Eso pienso cuando te veo caminar
en el abismo que hay entre
tu próximo paso y mi mirada.

Podría decir que te
había buscado sin saberlo,
pero lo cierto es que
te encontré sin buscarte.

Que una tarde cualquiera
pasaste por mis ojos
como si desfilaras en París.

Que se me pegó la canción que hacía
tu pelo al besarse con una ilusión
y todavía la tarareo cada vez que te imagino.

Que tu culo es una
hamaca de mi infancia
y cada vez que se mueve
soy feliz.

Que tu nuca desnuda
es un papel en blanco
donde debería empezar
a contar mi vida.

Que tu boca una playa
en mitad de una calle que
solo ha olido el mar cuando sonríes.

Podría decir que te he perdido sin tenerte,
pero lo cierto es que te he tenido sin ganarte.

Que sin permiso has invadido
la habitación más al fondo
de este corazón desubicado
y has colocado las piernas
encima de mi pecho,
como quien busca la comodidad
para ver como se humedecen los recuerdos.

Que has cabido en un bolsillo,
sí, vos, que aún no entras en mi vida.

Podría decir que te había
soñado antes de verte,
pero lo cierto es que solo verte
ha sido un sueño.

Que tenés en el pecho los
lunares que trazan mi futuro,
en las manos la ausencia de mi espalda,
en los labios la cura contra el hambre.

Que el Sol que te acaricia ahora el pelo
no es amanecer ni ocaso,
se llama suspiro
y viene del otro lado de la calle,
al ver como te alejas.

Sos lo mejor que no me ha pasado todavía.

Y no sabes cuanto duele un todavía.
No conoces cuanta añoranza te llevas tras tus pasos.
Y hasta ignoras cuantos pasos nos separan.
Todavía.

A destiempo


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