Hay veces que quisiera tomarte una fotografía que dure más que la tristeza que siento cuando no estás. Que las lágrimas sea más efímeras que la eternidad de tus besos sobre ellas. Hay veces que los pelos en punta de todo mi cuerpo no alcanzan para expresar la felicidad que tengo cuando mis ojos te encuentran. Me desbragueto el alma cada vez que escucho el derrumbamiento de tus pensamientos impuros sobre tu realidad alternativa. El deshojar de tus pulmones cada vez que decís que no fumas más, y esa pared de humo que largas con el supuesto último pucho. Ya pasaron ocho meses desde que encontré en tus ojos todas las estaciones juntas. Y por estaciones me refiero a dos cosas: Verano, invierno, otoño y primavera. Y un sin fin de lugares a los cuales llegar cuando me subí a esa locomotora que tenés por cabeza, con tantos destinos como paisajes. Hoy más que nunca agradezco que la simpleza y la complejidad se hallan unido en esto que llamamos amor. Una tira t...
Si no escribo me muero.