Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2019

Números.

Los 3 kilómetros que nos separan, los 17 lunares de tu cuerpo, las 11 pequitas alrededor de tu nariz, tú talla 85/90, mis 89 viajes a verte, un trillón de cigarros después de, mis 6 copas de más, tus 2 prendas de menos, tus 155 mmmmmm, tus 217 aaaaahhhhhhh, los 2 satélites inversos en tu mirada, mis 7 pecados capitales. Que mierda que lo convierta todo en matemáticas y no exista un número real para decirte lo mucho que te amo.

Existes.

Prefiero mil veces que me insultes, a tener que traducir otro silencio de esos que se acaban para siempre, con el aire insuficiente de un suspiro. Prefiero que me odies al extremo a que olvides sin esfuerzo mi existencia. Que me lleves de tu mano hacia la muerte a vivir sin que eso a vos te importe. Quiero que me busques en el mate cocido de tus mañanas, que me sorprendas desnudo pensándote en la ducha, que te inventes toboganes que nos lleven al sofá, laberintos de deseo de tus ojos a los míos. Y quiero que me rompas y me armes a tu antojo, olvidando el invierno a los pies de tu cama, que el verano nos encuentre sudando de risa, una noche cualquiera de algún mes con tu nombre. Que prefiero tus uñas tatuándome el pecho, con palabras que se dicen para asustar a un niño, cicatrices que hablen del amor y sus penas a esta piel de suburbios que mendiga caricias. Que prefiero tu nombre decorando buzones y tus manos bilingües llenando alacenas y tus ojos de nadie y tu culo inefable, que pre...

Ayuda.

Duele, no saben lo que duele. Arde, raspa, resuena y retumba. Cada vez que lo pienso muero un poco más por dentro. Duele más que la traición de un amigo, o de la amistad propiamente dicha. La casa huele a hierro oxidado, y eso que siempre está llena de Lisoform por todos lados. Igual sigue doliendo. Dolió el testimonio mentiroso para salvar tu pellejo y dejar el mio asándose lentamente. Dolió hacerse cargo de tus desgracias y vicios porque yo no soy ningún buzón abierto. Duele no verla a ella mas seguido, a cortar parte de su felicidad, a atarle un par de plumas para que no despegue, siendo que es tan hermoso verla volar. Quema, este colchón que no es sommier, que saca ampollas incurables en mi espalda, que no cabemos los dos aunque seamos fusión cuando nos unimos. Las puertas están lejos, a kilómetros de mi temblorosa mano. No me animo ni a escuchar si alguien golpea. Me hice sordo de visitas. Me aisle de los suspiros ajenos y sus juicios de c...

Somos

De esos ojos que nos miran con pasión al vernos desnudarnos, y con alegría al vernos sonreír. De esos ojos que lloran cuando sentimos que nos quedamos sin fuerzas para continuar. De esa boca que nos besa con labial sin importar terminar como payasos recién pintados, esa boca que nos borra el pasado y nos colorea el presente con besos sabor amor. De esas manos que acarician desde los complejos hasta el ego, viéndolo todo hermoso. Esas manos que te dan un empujón de valor y también se estiran al rescate. De esa lengua que nos invita a ver las estrellas sin telescopio, y nos baja la luna sin antes prometerla. De esos brazos que dan refugio en la tempestad, paz en el medio del caos ,y espacio en la necesidad de soledad…calor en invierno, y aire en verano. De palabras que nos hacen sentir mas de lo que creemos merecer. De atención y comprensión, de consuelo. De perdón y gracias. De te amo hasta cuando me enojo. De te espero aunque sean mil años. Somos de quien nos hace sentirnos “Una singul...

Composición química.

Estamos hechos de cordilleras de disculpas, de atardeceres con lentes oscuros para que no veas donde miro cuando no te miro tanto. Estamos hechos de hierro, encerrados por nosotros mismos, y por el incansable juicio de los demás. Aristócratas de la moral ajena. Estamos hechos de olvido, de fechas importantes que ya no recordamos por amor o por odio. Por el eco de un portazo. De insultos afilados como cuchillos ciegos. De dolores de espalda y de cabeza, de tabletas de ibuprofeno y un cajón lleno de alplax por todos lados. De perchas en un ropero con olor a olvido que sostienen un Verano que nunca volverá. De aquellos amigos, que no fueron tan amigos, cuando de verdad la amistad fue necesaria. De tu acuario, impaciente por otro polvo sin forro.. De dormir en bolas abrazado a tu olor tan fiel a mi almohada. Contemplando con mis ojos la sombra de tu ausencia. De miedo, confusión y algunas dudas, de diez minutos tarde otra vez, de ese jardín que aún no hem...