Hay tormentas que nunca cambian, te acomodan la derecha siempre a la izquierda del mentón. Te deja mareado con nauseas nocturnas. Hay vientos que por mas que vengan del norte siempre van a ser del este, Y todos sabemos como termina el dicho, no hace falta parafrasear el refrán. El gaucho se defiende con el facón y el lagarto con la cola. Porque la boca la tiene ocupada y llena de doble moral. El villano que menos me gustó siempre fue Dos Caras. Siempre pisándose lo que dice. Siempre hipócrita. Se jacta de dejar todo a la suerte revoleando una moneda, pero la realidad es que solo elige entre dos opciones. Y cada una de ellas es para su propio beneficio según la cara que lo determinó. La suerte nunca está echada, siempre es manipulada. Yo no tengo dos caras, tengo una, pero con muchas mascaras. Solo tenes que saber dónde mirar para que aparezca la que te va a amar. Ahora si encontras esa máscara, te aseguro que no me la saco más. Porque pocos saben ...
Si no escribo me muero.