El esperado fin, el que buscaste una y otra vez. El fondo del río tiene un lecho horrible, plegado de lágrimas y tentáculos aferrados a mi corazón. Va a ser difícil liberarse, y el pucho no me deja aguantar mucho la respiración.
El mundo parece tan vacío ahora que no estas, sera que tus ojos iluminaban todo, y a lo que no llegaba se encargaba tu sonrisa, esa que hace rato no veo. Anda a saber, quizá los medicamentos te la fueron borrando.
Ahora solo queda dedicarse a la bella depresión, hacía tiempo que no la veía. Vos te habías encargado de meterle una patada en el culo. Pero la muy hija de puta siempre vuelve, se esconde en las habitaciones húmedas del cerebro, y cuando puede vuelve.
La parte izquierda de la cama va a seguir siendo tuya, te juro que no la voy a usar.
Cuando quieras podes venir a buscar algunas cosas que te quedaron, unos protectores diarios, un par de medias blancas, una manta que usamos para tirarnos al pasto y tu aroma a fruta fresca.
El anillo dejo una marca en mi dedo, pero no hay peor marca que la que deja el amor.
Adios, mi pendeja.
El mundo parece tan vacío ahora que no estas, sera que tus ojos iluminaban todo, y a lo que no llegaba se encargaba tu sonrisa, esa que hace rato no veo. Anda a saber, quizá los medicamentos te la fueron borrando.
Ahora solo queda dedicarse a la bella depresión, hacía tiempo que no la veía. Vos te habías encargado de meterle una patada en el culo. Pero la muy hija de puta siempre vuelve, se esconde en las habitaciones húmedas del cerebro, y cuando puede vuelve.
La parte izquierda de la cama va a seguir siendo tuya, te juro que no la voy a usar.
Cuando quieras podes venir a buscar algunas cosas que te quedaron, unos protectores diarios, un par de medias blancas, una manta que usamos para tirarnos al pasto y tu aroma a fruta fresca.
El anillo dejo una marca en mi dedo, pero no hay peor marca que la que deja el amor.
Adios, mi pendeja.
Comentarios
Publicar un comentario