Fría y despiadada,
se guarda el veneno
solo por un tiempo,
y justo en el preciso momento,
te lo inyecta, sin piedad,
sin cariño.
Su felicidad duró tres gemidos,
uno por hijo, luego se glacio.
Primogénita mujer,
desgraciada por su padre.
La vergüenza de cualquier árabe.
Impura.
Sobre-protectora,
sobre-involucrada,
sobre-metida,
sobre todo.
En un agujero del tiempo
con la profundidad de cinco años,
se marchitó entera,
pero no como flor silvestre,
como carne podrida.
Su aguijón de punta de iceberg
enfría cualquier corazón.
Es un híbrido entre serpiente
y escorpión.
En sus patas lleva esporas
de maltrato emocional.
Amigas no tiene, a todas traicionó.
El velo que debía cubrir su boca
se hizo polvo antes de tapar
su primer llanto al nacer.
La culpa la tuvo el doctor,
si ella podía respirar sola
El latín no lo entiende,
por ende el "mea culpa"
esta virgen en su lengua.
Paranoica a más no poder,
manipuladora y machista.
La vergüenza de cualquier feminista.
Su virtud,
encontrar los defectos de los demás.
Y si no los hay, los inventa.
Dueña de la verdad absoluta,
posee el síndrome de la hija de Saturno.
A Veritas la deja chiquita como a una hormiga.
Mirada que acusa,
y dedo con el mismo verbo.
Habla entre dientes
pero se hace escuchar,
el casi-silencio es más ficticio
que sus órdenes convertidas en concejo.
De los tres retoños,
yo fui el primero,
y acá estoy, desbordado
de adjetivos descalificativos.
Culpa de ella me sé todos
los temas de Arjona.
se guarda el veneno
solo por un tiempo,
y justo en el preciso momento,
te lo inyecta, sin piedad,
sin cariño.
Su felicidad duró tres gemidos,
uno por hijo, luego se glacio.
Primogénita mujer,
desgraciada por su padre.
La vergüenza de cualquier árabe.
Impura.
Sobre-protectora,
sobre-involucrada,
sobre-metida,
sobre todo.
En un agujero del tiempo
con la profundidad de cinco años,
se marchitó entera,
pero no como flor silvestre,
como carne podrida.
Su aguijón de punta de iceberg
enfría cualquier corazón.
Es un híbrido entre serpiente
y escorpión.
En sus patas lleva esporas
de maltrato emocional.
Amigas no tiene, a todas traicionó.
El velo que debía cubrir su boca
se hizo polvo antes de tapar
su primer llanto al nacer.
La culpa la tuvo el doctor,
si ella podía respirar sola
El latín no lo entiende,
por ende el "mea culpa"
esta virgen en su lengua.
Paranoica a más no poder,
manipuladora y machista.
La vergüenza de cualquier feminista.
Su virtud,
encontrar los defectos de los demás.
Y si no los hay, los inventa.
Dueña de la verdad absoluta,
posee el síndrome de la hija de Saturno.
A Veritas la deja chiquita como a una hormiga.
Mirada que acusa,
y dedo con el mismo verbo.
Habla entre dientes
pero se hace escuchar,
el casi-silencio es más ficticio
que sus órdenes convertidas en concejo.
De los tres retoños,
yo fui el primero,
y acá estoy, desbordado
de adjetivos descalificativos.
Culpa de ella me sé todos
los temas de Arjona.
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