Ejecutame con tu metralleta de palabras, hace malabares con mi ojos si te observo desnuda al otro lado de mi vida. Haceme lamer el suelo que pisas, arrancame la lengua con los dientes si confundo tu nombre mientras sueño. Tatuá con tus uñas en mi espalda el camino más corto a tu cintura. Impregname el aroma de tu pelo, invítame a vivir bajo tu falda, inunda mi garganta con tu océano. Te arrancaré las medias con la boca, le ladraré a tu pubis que te quiero, saciaré mi fetichismo en tus tacos. Le rezaré a tus muslos de rodillas al ritmo que decidan tus dos manos y que bailen nuestras lenguas sin descanso la interminable canción de los suspiros. Inventate un reloj bajo los párpados indicame la hora de los besos, retrasate en la cita con mi piel. Haceme sufrir tu ausencia en cada poro, hace que te odie más que a los espejos, a que te quiera más que a mí mismo, pero no te vayas nunca de mi vida.
Si no escribo me muero.